Opinión

‘Deja vu’ legislativo

Dicen bien que cometer errores es de humanos, pero echarle la culpa a otro de éstos, es de políticos.

Acertó, nos referimos al cierre legislativo, que parece un ‘deja vu’. Algunos dirán que es una deformación cultural, pero es algo predecible, siempre ocurre.

Ayer, al cuarto para las doce, los senadores hacían circo, maroma y teatro para apurar la aprobación de los dictámenes a sabiendas de que muchos temas importantes quedarían atrapados en la buena intención, del 'ya merito' de siempre.

Los legisladores dedicaron conferencias de prensa, declaraciones en la radio y Tv para hablar de la actuación del Estado para anular aquellos gobiernos municipales infiltrados por el crimen. Y nada.

Apenas el fin de semana, como El Pípila, los legisladores cargaron sobre las espaldas la losa del tema de las leyes anticorrupción y en un abrir y cerrar de ojos, desbarrancaron el tema. Lo peor es que no veremos pronto, como se esperaba, el nombramiento del zar en la materia.

Vaporazos

A propósito, todo un espectáculo el trabajo de las comisiones de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y otras en el Senado, cuyas figuras son Enrique Burgos y Alejandro Encinas, que en menos de dos horas, sí, leyó bien, en menos de 120 minutos despacharon tres dictámenes: la desindexación de minisalarios; la minuta de la disciplina financiera, y otra que eleva a rango constitucional la actividad del turismo.

Pero el caso extremo fue el de la reforma política del Distrito Federal, que mantuvo a más de un senador, entre ellos a Mario Delgado, con taquicardia, pues el sábado se la pasó jurando que ya había acuerdos. Le dijeron que sí y al final salió, al menos en comisiones.

Esto se acabó. No hay que olvidar que esta etapa fue conducida por Miguel Barbosa y Silvano Aureoles. El primero regaló chocolates y al segundo pronto lo veremos en campaña. Y hoy, se darán el abrazo navideño. Faltaba más.