Opinión

Debo no niego, pago no quiero

 
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En la semana que concluye se han desarrollado acontecimientos que involucran a MiPymes y que poco han llamado la atención a pesar de la importancia de las noticias en las que están inmersas.

En la más notoria informativamente hablando, el Director General de PEMEX. José Antonio González Anaya informó que la empresa productiva del Estado habría de pagar a sus proveedores dando prioridad a las Pequeñas y Medianas Empresas.

Lo hará o ha comenzado a hacerlo luego de que la Banca de Desarrollo le ha extendido las “canicas suficientes” como para poder cumplir con sus compromisos y terminar con sus rezagos.

Una buena cantidad de las informaciones y comentarios que pudieron escucharse en la radio enfatizaron el hecho de que Pemex recurre a un préstamo o préstamos para cumplir con sus obligaciones de deuda interna.

Y nadie hizo el énfasis en que al cumplir sus compromisos, aunque tarde, Pemex evita un cierre de empresas y la cancelación importante de plazas de trabajo de esas mil 300 empresas que representan el 85 por ciento de los adeudos de la empresa productiva del Estado.

La discursiva oficial Federal nunca había sido tan sólida y homogénea entre la voz del Presidente Enrique Peña, el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, el Secretario de Economía, Dr. Guajardo y el primer Presidente del INADEM, Enrique Jacob Rocha durante la presente administración y respecto a anteriores.

La congruencia entre la retórica y la realidad ha estado lejana o al menos a este colaborador de El Financiero así le ha parecido.

No así la intención manifiesta del Director de Pemex. Hay, en la voluntad de pagar primero a las pequeñas y medianas empresas un convencimiento de que la problemática del adeudo vencido es más social que económico y plantea atender de inmediato una situación que puede acabar con las empresas proveedoras (si no es que ya lo ha hecho) y evitar hasta donde posible el despido de personal de las pequeñas y medianas empresas.

Nada se garantiza, pero al menos se intenta evitarlo.

La disyuntiva del “DEBO NO NIEGO PAGO NO QUIERO” ha acabado de expresarse como un “MODELO” de negocio en el que el pagar con dilación es parte clave del funcionamiento del “modelo”.

Así lo han hecho no solo los gobiernos de los estados, sino en mucho también gobiernos en distintas expresiones de responsabilidad.

Una empresa pyme que organiza eventos con demandas muy especiales nos confió que el Gobierno de Tabasco les contrató cuando el Gobernador ANDRÉS GRANIER MELO estaba en cargo. Fue un evento internacional liquidado por un organismo internacional un mes antes de su realización.

El gobierno de Granier liquidó casi dos años después una cantidad de varios millones de pesos. La empresa estaba liquidada y de esa prácticamente no pudo levantarse saludablemente.

El asunto es que los millones que se paga a una empresa no son para que el dueño haga posible rascarse la panza en el mediterráneo. La empresa a la que se le debe el pago de un contrato debe a su vez a empleados, familias detrás de cada uno de ellos, empresas proveedoras que tienen empleados todos ellos con familias.

En ocasiones son tres o más pymes en la cadena. Una gran empresa o un gobierno falla y como fichas de dominó todo se complica, se viene abajo.

Y si no pregúnteselo a ICA que reclama que gobiernos le deben 36 mil millones de pesos cuando su deuda en pesos es solo apenas mayor.

Pero ojalá el asunto comenzara y terminara con el sector público. Por desgracia el sector privado lo ejerce y parece sentirse orgulloso de ello.

Una cadena de supermercados, bueno en realidad son todas con algunas modalidades de diferencia, paga a 91 días y en el camino tiene una suerte de cartas de descuentos sorprendentes y pràcticas de “moches” “voluntarios” que lesionan la salud financiera de las Pymes.

Nadie dice nada. Todos lo saben y nadie hace nada. Hay “instancias de defensa de las Pymes” que nada dicen y por supuesto nada hacen.

Y la economía nacional pudiera funcionar mejor aceitada si todos adoptan y ejercen prácticas de pago oportuno distantes del 30-60-90 vueltas para pedir el pago.

No pasa nada porque son empresas pequeñas. Si quieren contratos, “que se aguanten”. Hay empresas del gobierno que pagan a los 365 días, al año sin que nadie reclame y mucho menos los escritorios que debieran hacerlo.

Relaciones económicas perversas que se permiten, se solapan, se consienten. Por ello la declaración del Director de Pemex me parece, hace congruencia. Sera digno de aplauso si también les paga como ha afirmado.

No sabemos si ejercerá los pagos como su discursiva ha afirmado pero al menos suena congruente con lo bonito que se ha hablado de las Pymes en la actual administración dejando de lado importantes oportunidades para que las Pymes jueguen el papel relevante en la economía que pueden cumplir.

Twitter:@ETORREBLANCAJ

Correo:direccion@universopyme.com.mx

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