Opinión

¿Debilitamiento del peso
o fortalecimiento del dólar?

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En las últimas semanas el peso se ha depreciado de manera rápida y significativa. De hecho, lleva 3.6 por ciento de inicios de marzo a la fecha, poco más de 5.0 por ciento en lo que va del año y cerca de 21 por ciento desde finales de mayo del año pasado cuando inició esta tendencia. Esta coyuntura ha generado un sinnúmero de columnas y artículos al respecto, por lo que me limitaré a ofrecer mi visión personal sobre las causas de la depreciación, así como de las recientes acciones de la Comisión de Cambios.

¿Por qué se ha debilitado el peso? Si bien hay varias razones que puedo identificar que sirven para explicar la caída del peso frente al dólar de Estados Unidos (EU), la mayor parte del debilitamiento del peso se debe más al fortalecimiento del dólar de EU, que ha ocurrido prácticamente contra todas las divisas, incluyendo países desarrollados y emergentes. Por ejemplo, en lo que va del año, el dólar se ha fortalecido 12.6 por ciento respecto del euro y 21 por ciento contra el real de Brasil. Esto se debe primordialmente a que nos encontramos cada vez más cerca de que el Banco de la Reserva Federal (Fed) inicie un ciclo de alza de tasas de interés, que yo considero que se llevará a cabo en junio de este año. Usualmente un alza de tasas de interés en un país desarrollado, máxime en EU, siempre conlleva a salidas de capital en los demás países –principalmente los emergentes–, hacia EU. No obstante lo anterior, el fortalecimiento del dólar se está exacerbando debido a que los bancos centrales de la mayoría de los países, incluyendo desarrollados y emergentes –con excepción de Brasil–, han estado relajando su política monetaria (i.e. bajando tasas de interés, inyectando liquidez o las dos). Esto es importante para entender que no se trata de un movimiento dirigido en contra del peso mexicano.

Ahora, no cabe duda de que cada país tiene su historia particular y que ésta incide en el comportamiento de su moneda frente a otras. En este sentido, si consideramos lo mal que está la situación en Brasil, en donde la recesión (crecimiento negativo por más de dos trimestres, etcétera), la inflación cercana a 8.0 por ciento y los escándalos de corrupción de muy alto nivel, han hecho que el real se haya depreciado cerca de 45 por ciento desde finales de mayo de 2014, más del doble de lo que se ha registrado para el peso mexicano. Adicionalmente, hay que tomar en cuenta que el Banco Central de Brasil ha incrementado la tasa de interés Selic a la fecha, mientras que el Banco de México disminuyó la tasa de fondeo 50 puntos base (de 3.5 a 3.0 por ciento).

En el caso de México, claramente lo que más impacto adicional ha tenido sobre el peso ha sido la fuerte caída de los precios del petróleo y más aún, la percepción de que éstos permanezcan en niveles bajos por un largo periodo de tiempo. De hecho, el precio de la mezcla mexicana de petróleo ha caído cerca de 60 por ciento de junio del año pasado a la fecha. En el margen, considero que los conflictos de interés de funcionarios del gobierno federal en México también tuvieron un impacto, pero muy limitado. Como he expresado en ocasiones anteriores, tomando en cuenta las fechas y la magnitud de los movimientos relativos de los de otras divisas, 60 por ciento del debilitamiento del peso se debe a la expectativa de que pronto aumente la tasa de interés la Fed, 30 por ciento la caída de los precios del petróleo y 10 por ciento el tema de conflictos de interés.

La Comisión de Cambios, formada por miembros del Banco de México y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público decidió el 11 de marzo pasado instrumentar subastas diarias de 52 millones de dólares (sin precio mínimo) desde esa fecha y hasta el 8 de junio. Cabe señalar que esta medida es adicional a las subastas diarias con precio mínimo de 200 millones de dólares que se instrumentaron en diciembre del año pasado. Hacia delante se aprecia un entorno complicado y de alta volatilidad para todas las divisas, por lo que será más difícil ser acertado en el pronóstico del peso-dólar para fin de año, que por ahora se cree que podría terminar alrededor de 15 pesos por dólar.

* El autor es director general de Análisis Económico de Grupo Financiero Banorte. Las opiniones que se expresan en el artículo no necesariamente coinciden con las del Grupo Financiero Banorte, por lo que son responsabilidad absoluta del autor.

Twitter: @G_Casillas

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