Opinión

¿Debilidad institucional o tolerancia?

 
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Tixtlka

Es increíble hasta dónde hemos llegado; el lenguaje en los medios de comunicación está viciado por hacer parecer al gobierno como ineficaz o ineficiente. Ahora resulta que un grupo de inconformes con las políticas públicas puede impunemente agredir a policías, causar daños en propiedad ajena, robar vehículos, lanzar petardos o bombas molotov, amenazar a las autoridades con palos y piedras e incluso atacar a miembros de las fuerzas civiles y armadas y después llamar al gobierno represor o asesino. ¿Cómo es posible que veamos imágenes en las que se queman boletas electorales, se impida la apertura de casillas y se amenace a los electores sin que nosotros los ciudadanos reprobemos de manera abierta y contundente estos hechos?

He venido escuchando en los medios como se califican los hechos; un ejemplo de ello es decir que los maestros retuvieron a policías federales, cuando en realidad se trata de secuestros; que los policías levantaron a los manifestantes, cuando en realidad se les detuvo. Tenemos que ser capaces de reconocer y defender la legalidad y dejar a un lado la falsa intolerancia gubernamental que cada vez indigna más a la ciudadanía. Los delincuentes pueden matar a miembros del Ejército Mexicano y a policías federales y esto parece normal, cuando no lo es; pero cuando nuestras fuerzas armadas logran abatir a miembros de los grupos criminales, todo se mueve para ver si alguien encuentra un error para descalificar a nuestros servidores públicos.

No se puede mantener tal grado de desconfianza en el gobierno y menos cuando ésta muchas veces surge de la manipulación mediática. Creo que a la mayoría de los mexicanos nos genera enojo que las versiones oficiales se pongan en duda siempre. Evidentemente puede haber casos de abuso o de uso excesivo de la fuerza, pero esto no sucede la mayoría de las veces.

Me queda claro que la educación en México dista mucho de lo necesario y más lejos está aún de lo ideal y, aun así, los maestros dejan sin clases a los estudiantes, quienes no serán capaces de tener un mejor futuro, ni a su vez ofrecer un mejor futuro a la patria.

La lucha de estos “maestros” está basada en el deseo de recursos económicos ilegales, en la venta de plazas al mejor postor porque así se había venido dando, pero un hecho ilegal e inmoral no puede ni debe sentar el precedente para su continuidad en detrimento de todos los ciudadanos para privilegiar a unos cuantos, aunque éstos causen toda clase de disturbios.

Me parece que en la última elección los que perdieron en realidad fueron los grupos de choque; provengan de donde provengan, los ciudadanos los rechazamos. Y si bien es cierto que nuestras autoridades actuaron con mucha prudencia, que no piensen estos grupos que intentan desestabilizar a México, que es una muestra de debilidad, sino de fortaleza, nada más que todo tiene un límite.

Los mexicanos, como lo ha señalado el presidente de la República, ¡queremos un México en paz!

Twitter: @FSchutte

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