Opinión

¿Debe el Inadem depender directamente de la Presidencia?

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Inadem

Muy pocas personas del amplio ecosistema emprendedor mexicano se enteraron de las veces en las que el Fondo Pyme estuvo a “diez centímetros” de desaparecer como instrumento de fomento dependiente de la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, es decir, de la Secretaría de Economía.

Fueron al menos tres ocasiones durante el sexenio de Felipe Calderón. En las tres hubo reacciones inmediatas de quienes fueron responsables de la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa e incluso de los secretarios de Economía involucrados. Por supuesto que en todos los casos hubo quienes promovieron el proceso, quienes eran los beneficiarios y quienes resultaban los damnificados.

Los promoventes despacharon siempre en la Secretaría de Hacienda, los beneficiarios en los escritorios de Nacional Financiera y quienes tuvieron que defender al Fondo Pyme estaban precisamente en las oficinas de la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa o en la Secretaría de Economía.

Encuentre en estos tres procesos distintos, en varios momentos y años, las razones por las cuales pensar en que el Inadem dependa directamente de la Presidencia de la República pasa de ser una idea razonable en la teoría a un proceso administrativo inoperable, al menos en apariencia, o en México.

El asunto que atendemos no está relacionado con quienes ocupan en estos momentos puestos de máxima autoridad en Hacienda, Nafinsa, Economía o el Inadem. Es un asunto que se viene masticando desde el sexenio anterior y que ha intentado operarse sin resultados positivos.
Es pues, el ahora Fondo Nacional Emprendedor, un fruto deseado por muchos y defendido por todos, menos, parece, por el ecosistema emprendedor como sistema refiero.

Así pues, la idea en el impoluto terreno de la teoría, de que el Inadem dependa solo del presidente de México es mucho más complicado de lo que se aprecia en el pizarrón. Lo ideal es tener una dependencia promotora, con independencia del aparato administrativo burocrático federal, con recursos y patrimonio propios, capaz de convocar a comisiones intersecretariales y a cada paso estratégico intervenir en beneficio de las Pymes que sostienen casi ocho de cada diez empleos formales y con aporte al PIB entre 35 y 55 por ciento, según la fuente de que se trate.

En realidad el recurso promotor que pasa por el Inadem lo aspiran todos; no está dispuesto a verlo amputar de su presupuesto la Secretaría de Economía, ni Hacienda quisiera ver en una autonomía que le restara capacidad de manejo y Nafin, en el peor de los casos, quiere seguirlo “cascando” por los beneficios que para su tesorería le representan las comisiones que genera el manejo de los recursos destinados a representar garantías a préstamos Pyme.

En sus momentos lo defendieron Eduardo Sojo, lo demandó Nafin con Mario Laborín cuando quería ser el super director de la Banca de Desarrollo, lo pelearon Heriberto Félix Guerra, Gerardo Ruíz quien ni siquiera le entendía al asunto. Enfrentó embates Miguel Marón como subsecretario y en ideas de quitarle el Fondo Pyme a la Secretaría de Economía estuvieron involucrados equipos de trabajo de Agustín Carstens y Ernesto Cordero. Eduardo Sojo lo defendió y quien tuvo que “aventarse” varias broncas para que quedara en manos de la subsecretaría fue el sinaloense Heriberto Félix Guerra.

Esa novia es muy bonita como para no tener hartos pretendientes y la mejor área de oportunidad del Inadem es asunto de repensarse varias veces, si es que los involucrados le quieren quitar los ojos de encima a los recursos que maneja.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: dirección@universopyme.com.mx

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