Opinión

¿De verdad estamos en el
worst mexican moment?

La introducción de “los recientes acontecimientos sociales en el país” en el balance de riesgos del Banco de México (Banxico) confirma que los problemas de inseguridad han ensombrecido el panorama económico.
En la encuesta de expectativas de los especialistas en economía del sector privado que mañana publicará el banco central, seguramente se mantendrán como el principal factor que puede frenar el crecimiento en los próximos meses.

Hasta ahora, los agentes económicos no han reaccionado con pesimismo ante los hechos de violencia en algunas regiones del país, señaladamente los casos Tlatlaya y Ayotzinapa, que han suscitado múltiples protestas ciudadanas en México y en el extranjero.

Sin embargo, sus expectativas de crecimiento, que nuevamente están siendo recortadas, sí pueden verse afectadas por sus renovadas preocupaciones sobre la inseguridad, como lo advirtió el Banxico en su reciente anuncio de política monetaria.

El repunte de la inseguridad en los últimos meses es el argumento de los críticos del gobierno federal para asegurar no sólo que el mexican moment fue un suspiro, sino que el país ya vive el worst (peor) mexican moment.

En septiembre y octubre se registraron altos niveles de violencia en algunos estados, en los que hubo evidencia de la infiltración del crimen organizado en las instituciones locales.
Y en otros ha habido problemas de gobernabilidad, como en Michoacán con el surgimiento –en su momento– de los grupos comunitarios de autodefensa.

Pese a lo anterior, México se ha mantenido como una atractiva opción de inversión, que le ha permitido diferenciarse de otras economías emergentes ante el aumento de la volatilidad en los mercados financieros internacionales.

Tan es así que el indicador de riesgo país se ha mantenido estable y la tenencia de bonos gubernamentales denominados en pesos por parte de inversionistas extranjeros continúa cerca de sus niveles máximos históricos.

Además, empresas extranjeras siguen anunciando nuevas inversiones en los sectores productivos de México, como la de Huawei en la industria de las TIC por mil 500 millones de dólares.

Antes, las automotrices Daimler y Renault-Nissan, así como BMW y Kia Motors, se comprometieron a invertir conjuntamente 3 mil 500 millones de dólares en el país para establecer nuevas plantas de producción.

Los casos Tlatlaya y Ayotzinapa causaron la indignación de la sociedad nacional y llamaron la atención de la comunidad internacional porque reflejan fielmente el clima de violencia e impunidad en México.

El mexican moment es un término acuñado por la prensa extranjera a finales de 2012 para referirse a las expectativas de cambios económico, político y social que generó el gobierno de Enrique Peña.

Si bien ya no se habla del mexican moment, tampoco puede afirmarse que ahora estamos en el worst mexican moment, aunque inevitablemente el país empieza a ser visto con cierto desencanto.