Opinión

De ultratumba

   
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Mariano Rajoy

“Fascinado por los ídolos de la libertad y la igualdad, el demócrata será un feliz y perplejo entusiasta de cada moda pasajera: diariamente complacido en el apetito del momento, ahora emborrachado y entregado a los lascivos placeres de la música, después tomando agua y haciendo dieta. En un momento ejercitándose, para luego tirarse al ocio y despreciar todo, y más tarde ocuparse de la filosofía. Y frecuentemente entra en política y salta para decir lo que sea que pase por su mente. Y si lo llama lo militar, hacia allá corre, y si lo atraen los hombres ricos, hacia allá da vuelta, y no hay orden ni disciplina en su existencia, pero él llama a ésta su vida de placer y libertad y felicidad, y en ella se interna hasta el final”.

“Si toda libertad es buena, la disciplina es mala: los ciudadanos se hacen tan sensibleros que huyen a la menor sugerencia de servicio y no lo aguantan. El padre trata continuamente de parecerse al niño y le tiene miedo a sus hijos… El maestro teme y se encoge frente a sus alumnos, y los alumnos no respetan al maestro ni a nadie que deba vigilarlos, mientras los viejos, acomodándose a los jóvenes, se hacen graciosos y jocosos, imitando a los jóvenes por miedo de parecer autoritarios y desagradables”. “Hasta los caballos y los burros se toman en serio con la mayor libertad y dignidad, enfrentando a cualquiera que los encuentra y no cede el paso”.

Dos párrafos de la voz de Sócrates en La República de Platón, según los extrae Anthony Gottlieb en su libro El sueño de la razón, que entiendo está publicado ya en español por la editorial Buridán. Y dice Gottlieb, “la defensa de los animales ha florecido principalmente en las democracias, si bien no como en la fantasía de Sócrates, activamente impulsada por ellos mismos”. Y, más adelante, “hay algo del diagnóstico de Platón que todos esperamos sea incorrecto, y es que la democracia lleva al caos destructivo. Sócrates argumenta que es una conclusión lógica debido a que el apetito de libertad en todas sus formas nunca podrá satisfacerse dentro de la ley… ‘Los miembros de la sociedad naturalmente molestos y corruptos avanzarán y se acomodarán a la fuerza en lugares prominentes, porque nada puede detenerlos en la rebatinga democrática. Disfrazados de siervos leales del pueblo, podrán esquilmar a todo aquél que haya acumulado riqueza, para quedarse con parte de ella. Los ricos naturalmente se quejarán de la expropiación e intentarán hacer algo, pero por ello serán acusados de intentar subvertir el Estado. Algún líder carismático será aclamado como el protector y campeón del pueblo frente al complot de los ricos’. La caída en el gobierno tiránico y asesino pronto será imposible de detener. El pueblo, ‘tratando de escapar del humo de la sumisión, se habrá lanzado al fuego de la esclavitud’”.

Fragmentos, le digo, de La República, escrita por Platón hace casi dos mil 500 años, usando a su maestro Sócrates como personaje, y que Anthony Gottlieb selecciona en unas páginas de su muy interesante y divertido libro. A una semana de la elección estadounidense, y a pocos meses de nuestro propio proceso electoral, faltando un par de días para la gran demostración en Venezuela, y habiendo pasado cuatro de la asunción de Rajoy en España, es interesante recuperar algunas ideas milenarias.

Es cierto que Platón no era demócrata, ni nada parecido, pero sin compartir su idea de inevitabilidad, creo que podemos tomar sus pensamientos como advertencias. La democracia liberal intentó evitar esos errores, pero tal vez hace pocas décadas que dejó de hacerlo. ¿O no?

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

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