Opinión

De neutle y curados

   
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SALÓN CASINO

   

Salón Casino, una pulquería auténtica

Dirección: Isabel la Católica 250, Col. Obrera, Delegación Cuauhtémoc.

Teléfonos:
6305-9096

Twitter: @salon_casino

Facebook:
PULQUERÍA "EL SALÓN CASINO"

Horarios: Lunes a sábado, de 11:00 a 21:00. Domingo, de 11:00 a 19:00 horas.

Precio: Menos de $100 por persona.

Tarjetas: No aceptan.

Tiempo: Media hora.

Compañía: Amigos.

Después de muchos paseos familiares que hice de pequeño al Parque de los Dínamos en la Ciudad de México nació mi curiosidad por probar el pulque. Entre mi familia y amigos nunca se hablaba sobre él y nunca vi que alguien conocido se detuviera a comprar un curado. Eso me llevó a buscar sitios para conocerlo y probarlo.

Uno de mis lugares favoritos para beber pulque blanco o curado con frutas y otros ingredientes es el Salón Casino, también conocido como La Catedral del Pulque, donde se mantienen firmes en la tradición de no servir nada más: no hay cerveza ni destilados.

Al llegar a la esquina de Isabel la Católica y Lorenzo Boturini, la fachada le recordará una de esas pulquerías que aparecen sólo en fotos antiguas, sin gran parafernalia en el diseño y con la clásica puerta vaivén cantinera. Por dentro es un espacio muy pequeño que mezcla el ambiente de pulquería clásica con música que va desde ska, rock en español, reggae o norteña.

En mis visitas he visto que la mayor parte de los clientes son jóvenes que están recuperando la tradición de beber pulque.

En el Salón Casino sirven neutle, como se le conoce al pulque blanco, de diferentes partes del país -Tlaxcala, Chalma e Hidalgo- que se envía en la madrugada para protegerlo del calor, mantenerlo fresco y evitar que se siga fermentando, lo que lo volvería demasiado fuerte y agrio.

Contrario a lo que piensa la mayoría, el pulque es una bebida limpia y compleja. Un agave pulquero debe crecer por lo menos siete años para llegar a su madurez y prepararlo para raspar el aguamiel del corazón de la planta. Su vida útil es de alrededor de seis meses, tiempo durante el cual brindará el dulce líquido que al fermentarse naturalmente se convertirá en pulque. No hay que añadir nada, las levaduras en el aire -o algunas veces un chorrito de pulque en proceso de fermentación- se encargarán de convertir rápidamente esos azúcares en alcohol.

Si no le gusta el sabor clásico agridulce y un poco herbal del neutle pruebe un curado, donde se machaca la fruta y otros ingredientes con pulque y luego se cuela. Aquí los sabores van cambiando todos los días, pero mis favoritos son los de avena, amaranto, cacahuate o, con un poco de suerte, el de piñón. Si prefiere los dulces, a veces hay de guayaba, piña, zarzamora, tuna roja o combinaciones poco comunes como snickers o jitomate con ostión.

Junto con los jarros, tarros, macetas y cubetas de pulque sirven una botana distinta cada día. Si llega con un poco de hambre, podrá entretenerla con un taco placero, chicharrón en salsa verde o unos mixtotes de pollo, dependiendo del día y de su suerte.

Twitter: @ysusi

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