Opinión

De la perversidad a las relaciones sadomasoquistas


 
Esta columna ha descrito, en no pocas ocasiones, la presencia de relaciones perversas entre las grandes empresas y sus proveedores de pequeñas y medianas dimensiones.
 
Regularmente, a cada columna de esta especificidad temática preceden correos y comentarios, los más relacionados con detalles que los empresarios desean que este espacio atienda y la casi unánime petición de que la 'denuncia' acabe siendo anónima.
 
Éste no es el caso de Hugo Juárez, quien no tiene empacho en que su nombre salga impreso, seguido de su aportación interesante por demás:
 
Te quisiera comentar respecto al artículo 'Relaciones perversas'; hemos trabajado con muchísimas empresas que enfrentan problemas derivados del crédito impuesto y de descuentos ridículos y por demás abusivos.
 
"El problema no es que estas empresas perversas continúen ejerciendo esas prácticas; el verdadero problema es que nuestras Pymes aceptan, pero también ofrecen más sacrificios con la finalidad de obtener un contrato de servicios o productos, es decir, el peor enemigo de la Pyme es la Pyme.
 
Resultan atractivos y jugosos los posibles ingresos del contrato que estamos por firmar y no importa que no obtenga ingreso en 90 días (yo he visto contratos por hasta 120 días, ¡imagínate!), sino que incluso la Pyme piensa que el sacrificio «bien vale la pena»."
 
De lo que deben cuidarse las Pymes son, creo, los siguientes puntos al menos:
 
1) Verificar sanciones y descuentos. Éstas deben aplicarse sobre el costo del servicio prestado, y no sobre un posible gasto que la empresa contratante pudiera efectuar. He visto casos en que la empresa contratante ha pretendido cobrar a la Pyme un gasto por el riesgo de un posible accidente de trabajo, el cual nunca fue comprobado, y además se hablaba de millones de pesos y la empresa exigía que se le diera un 20 por ciento de monto calculado.
 
2) Los descuentos nunca deben ser por obligaciones patronales ni impuestos locales o federales, es decir, no aceptar ningún contrato cuando se pretenda aplicar un descuento en garantía de las cuotas obrero-patronales o declaraciones de ISR e IVA. Además, esta práctica es ilegal, ya que las empresas pretenden recaudar un dinero que no les pertenece.
 
3) De ser posible, ofrecer sanciones a las empresas contratantes, a efecto de negociar las sanciones a las Pymes. En definitiva, he visto contratos en que sólo la Pyme es afectada; sin embargo, al momento de sancionar a la empresa contratante, los contratos se nivelan un poco o desaparecen sanciones a la Pyme.
 
Éstos son sólo ejemplos para poder llevar una 'relación perversa' un poco más llevadera o liviana, pero todo depende de la competencia y de su determinación al momento de aceptar las condiciones más ridículas para firmar un contrato.
 
Importantes las aportaciones que agradecemos.
 
Recién cuelga el teléfono este colaborador de EL FINANCIERO, luego de atender una llamada en la que un amigo solicita un 'préstamo' para pagar a artistas que van a hacer una promoción en un negocio.
 
Son prácticas comunes de la empresa a la que atiende el hacer promociones nocturnas que mantienen bien posicionado al negocio. Los artistas no son "chafitas"; son generalmente figuras del mundo de la farándula.
 
Pues resulta que los artistas no van si no se les liquida antes su contrato. Regularmente se les entregan tanto sus emolumentos como sus viáticos, y no pocas veces los viáticos de las personas que les acompañan.
 
Resulta que esta Pyme, que tiene tres trabajadores, incluido el dueño, no sólo lleva las relaciones públicas del contratante, que es una gran empresa, sino que también juega el papel de maestro de ceremonias de los eventos de promoción, y 'torea' a la prensa local, que en provincia es brava.
 
Pues su cliente, que en cuestión de horas ha de ingresar a su tesorería cantidades cientos de veces superiores a lo que le paga a su proveedor, no honra su contrato de liquidación de adeudos desde noviembre. Hace tres meses que no le paga a su proveedora Pyme, y para mantener esta relación, que pasa de la perversidad al sadomasoquismo, nuestro amigo empresario contrata créditos puente, personales, a la banca, y solicita a sus amigos que le aportemos alguna cantidad 'en tanto me pagan'.
 
Ahora bien, para pasar de la queja a la propuesta, si bien es cierto que las empresas que aceptan estos tratos y condiciones serán, tarde o temprano, empresas muertas, para el caso de las empresas en que gobiernos en sus distintos ámbitos de acción (federal, estatal o municipal) han invertido recursos fiscales, es importante aplicar políticas que garanticen la sobrevivencia de esos proyectos empresariales.
 
Es decir, no se puede invertir desde los 60,000 pesos hasta millones en políticas públicas de apoyo a Pymes, desde las tradicionales hasta las de alta tecnología, para que al día siguiente de que son dadas de alta se les coloque en el camellón para que 'se ganen la vida' con tratos similares a los que reciben los grandes corporativos en México.
 
No son iguales. En las empresas incubadas o sujetas a alguna política pública de apoyo, el gobierno debería aplicar políticas de cuidado y seguimiento a esas empresas. Se antojan impuestos diferenciados, seguros de cobertura razonable para 'primer evento de siniestro' (auto, accidente personal o incendios en la empresa o robo), pero también obligatoriedad progresiva de la seguridad social, como es el caso del IMSS.
 
Por supuesto que estas prácticas 'de acompañamiento' se ejercerían sólo por un tiempo, a cuyo término la empresa es tratada exactamente igual que cualquier otro contribuyente moral en México.
 
En España se define a un emprendedor como aquel empresario que está en proceso de lanzar al mercado un negocio y termina su proceso de emprendedurismo a los  3 años y medio de vida de la empresa.
 
Más allá de este término se considera que el negocio está consolidado o cerca de lograrlo.
 
Bien vale la pena, creo.
 
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