Opinión

De cómo echar a perder una candidatura

    
1
    

   

Claudia Sheinbaum

La semana pasada comenzó con la expectativa de quién sería candidat@ a gobernar la CDMX por parte de Morena. Comenté en este espacio que si ya estaba la maldición de que nos iba a gobernar ese partido, Claudia Sheinbaum me parecía la mejor opción al ser comparada con Monreal y con Batres (a Mario Delgado nadie lo toma en serio para ningún tema). Toda la comentocracia andaba que si Sheinbaum por acá que si Monreal por allá, que si el Peje decide, que cuándo es la encuesta, que quién la hace, que cómo es la muestra. Inquietudes y preguntas que quedaron sin respuesta.

Como nadie sabe nada, más que unos cuantos que lo guardan como si fuera el secreto del tesoro, surgió la especulación. Lo cierto es que en las encuestas de diversos medios el más conocido era Monreal; el que más simpatías tenía era Monreal; el que todos pensaban que debía ganar era Monreal; el que ganaba a los demás por más amplio margen era Monreal. Entonces hubo un claro ganador: Claudia Sheinbaum.

En épocas de transparencia el partido de López Obrador se empeña en hacer las cosas lo más oscuras posibles. Es muy lamentable que una científica como la señora Sheinbaum tenga que decir que tiene prohibido decir cómo fue el proceso en el que la seleccionaron como candidata. Es vergonzoso que esas sean sus primeras apariciones públicas. Tanto presumir que es parte de un comité que ganó un Premio Nobel para tener que ocultar que su elección fue peor que las que se hacen para elegir dirigentes de locatarios en un tianguis.

La campaña de Sheinbaum empezó mal y no le va a ser fácil componer tan mal inicio. Sobre todo porque en ese misterioso proceso de selección hubo alguien que si no fue engañado, por lo menos no quedó claro cómo es que acabó perdiendo: Ricardo Monreal. Y Claudia ya tiene un competidor de cuidado que es el zacatecano. ¿Qué hará Monreal? No lo sabemos, pero es muy posible que tome la decisión de competir por otro partido. Tiene con qué competir y no se ve muy contento. De hecho no le ha levantado la mano a Claudia y tuiteó un mensaje que le mandó Dante Delgado (líder de Movimiento Ciudadano) que dice: “Mi solidaridad y afecto invariable. Hace dos años te dije que así corresponderían a tus mil batallas libradas contra tantos”. ¿Así o más claro?

El desaseo, el ocultamiento del proceso, la negativa a explicar cómo es que decidieron en ese partido que Claudia Sheinbaum sea la candidata, sólo ha generado malas notas para ella y un competidor de cuidado, que seguramente se saldrá de ese partido para competirle a su excompañera. Es el único en la CDMX que puede marcarle, de inicio, una cerrada competencia.

No será sencillo para Monreal tomar su decisión. Las personas que tienen un liderazgo propio saben que lo pueden llevar a otros lados. El propio escándalo que ha sido el proceso de selección de Sheinbaum le ayuda a Monreal, pues como víctima será más conocido y podrá bajar sus negativos porque fue víctima del Peje y su vena autoritaria.

Si Morena tenía el camino despejado, ellos mismos han puesto el primer obstáculo en su camino. Si Sheinbaum pensaba que su campaña sería un día de campo, parece que será un poco más complicado que ir de la mano de su candidato presidencial.

Como siempre, AMLO ha comenzado a ponerse piedras en el zapato, a cavar el hoyo donde terminará por caer. Solito lo hace.

Twitter: @JuanIZavala

También te puede interesar:

Aldeanismo en Chihuahua
El niño se encerró en su cuarto
Que gane Claudia