Opinión

Paridad de genero en las elecciones

 
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Diputados

Comenté que habían dos aspectos a reflexionar en la jornada electoral del día 7. Empezaré por un balance de la paridad. La obligación de postular 50 or ciento de hombres y de mujeres a las candidaturas para renovar la Cámara de Diputados y los congresos estatales rindió frutos. En cifras, de los 300 distritos federales, las mujeres ganaron en 116, esto es 38 por ciento del total. Un avance significativo. Si se contabilizan las mujeres que se incorporarán por el principio de la representación proporcional que también se definió conforme a la paridad, por el momento llegan a 209 las diputadas, es decir, 43 por ciento de los 500 que integran este órgano colegiado. Nunca habían ocupado tantas curules las mujeres en otras Legislaturas.

Si bien con las cuotas 70/30 y posteriormente 60/40 de hombres y mujeres, y pese a las “juanitas” y otras resistencias, ya habían mucho más mujeres en el Congreso, en esta ocasión el crecimiento fue de casi 5.0 por cieento, cifra muy importante e histórica en la Cámara de Diputados. En cuanto al cumplimiento de los partidos políticos respecto a la paridad, Morena registra el promedio más alto de diputadas, con 54 por ciento de su fracción; le sigue el Partido Acción Nacional con 51.8 por ciento; y Nueva Alianza con 50 por ciento exacto. El PRD y Movimiento Ciudadano se ubican en 43 por ciento; les sigue el PRI con 39 por ciento y el Partido Encuentro Social con 37 por ciento. En cuanto al PVEM su bancada solo tendrá 25 por ciento mujeres y el PT no cuenta con ninguna entre sus seis integrantes.

No todas las diputadas surgen de luchas sociales o movimientos feministas. Muchas llegaron por su relación familiar, laboral o de amistad con dirigencias partidistas, pero igual son resultado de la lucha en la búsqueda del reconocimiento de los derechos humanos, específicamente de sus derechos políticos, que se plasmó a nivel constitucional como el principio de paridad. Y también, a la mayor competitividad de las mujeres ante un panorama de crisis de representación política.

Cerrar la brecha histórica entre hombres y mujeres tras siglos de marginación, no es fácil. Los derechos del Hombre y el Ciudadano no incluían a las mujeres. El acceso a la educación, al control de la natalidad, el derecho al voto, son muy recientes y se enfrentan a una cultura patriarcal que poco a poco evoluciona hacia la igualdad. Las nuevas generaciones de niñas verán como natural el aspirar a gobernar su municipio, a participar en los congresos, a ser parte de la toma de decisiones que las afectan.

Resistencias hay muchas. Es cambiar a la sociedad y sus esquemas de organización familiar y cultural. Es en el ámbito municipal donde se presentan las mayores oposiciones a la paridad, aún cuando es el ámbito natural de participación política de las mujeres que cuidan de sus comunidades. La mayor representación ha sido de sólo 7.0 por cient del total nacional. A golpe de impugnaciones y sentencias el tema avanza. El caso se ventiló en varios estados de la República, unos lograron la paridad horizontal, otros no, y el caso llegó al TEPJF que determinó que la paridad debe aplicarse no sólo en forma vertical, es decir en la integración del cabildo, sino también de la paridad horizontal, es decir en las candidaturas a presidencias municipales.

Cierto es que la Constitución consagra muchos derechos y no todos se cumplen, pero en este caso las mujeres de diversas organizaciones de la sociedad civil, como 'mujeres' en plural, están pendientes de que la paridad se aplique con el espíritu de la ley a cabalidad, y hoy se cuenta con una instancia que determina la legalidad de las medidas que los partidos políticos están obligados a cumplir en la selección de candidatos. Muchas mujeres que acudieron a los tribunales fueron marginadas, destituidas de cargos partidistas e incluso acusadas de traidoras a sus partidos, pese a lo cual se mantuvieron en sus posiciones.

Muchas de ellas no fueron candidatas, otras mujeres hoy tienen ese privilegio, pero sentaron las bases para que la jurisprudencia del TEPJF se aplique en 2016, año de fuerte actividad electoral en el país. Si no se adecuan las leyes por congresos locales, la vía jurisdiccional seguirá siendo el campo de batalla, aun cuando las que impugnen y ganen no sean las candidatas. Es una lucha por la igualdad que no prescribe.

Twitter: @Rosariodf

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