Opinión

De cabildeo y política

Inicia el 1º de febrero último periodo de sesiones del Congreso de la Unión. Ya varios legisladores estarán de licencia en búsqueda de candidaturas. Otros se quedan, pero con la estocada de no acceder a otras opciones, su entusiasmo por asistir a sesiones disminuido. Otros más se suman al activismo político en sus entidades, para apoyar a sus partidos y sus candidatos. Conclusión, lo más difícil a lograr en el último periodo es el quórum. Por tanto la agenda legislativa estará acotada.

Ya los senadores realizan reuniones para acordar temas, los panista en BCS en apoyo a su compañero y candidato a Gobernador Carlos Mendoza. El PRD se reunirá en el DF, y hasta el momento, el PRI también puede reunirse en la capital. Los tres grupos parlamentarios coinciden en la agenda, no en los enfoques. En la reforma política del DF, que se agendará, hay diferencias entre facultades y atribuciones de delegaciones y de gobierno central, así como de participación social y de su Poder Constituyente. Otro tema de agenda será la fiscalía anticorrupción y la de delitos electorales, y ya se trabajan en los acuerdos. La iniciativa en materia de seguridad y justicia, también está a debate pero será tema del periodo, tras los foros de consulta. Lo mismo que modificaciones a la ley de transparencia.

En Cámara de Diputados, todas las fracciones se reunirán en el DF. Manlio Fabio Beltrones ha resaltado el interés por la reforma anticorrupción y ya se aceptó el Consejo no dependa del Ejecutivo Federal, y se avanza en la negociación, que incluye a la Función Pública y a la Auditoría Superior en el diseño del sistema. La agenda concuerda con la del Senado y en esta Cámara será más complicado reunir el quórum para las votaciones trascendentes. Además de que en el pleno adquirirá mayor relevancia el tema de las contiendas electorales sobre otros debates.

Los partidos políticos ya emiten sus convocatorias para elegir o designar a sus candidatos a diputados federales; así como locales en otras entidades, que se conjuntan con elecciones a Gobernador, Presidencias Municipales y Delegados en el caso DF. En la coalición PRI-PVEM cada uno definirá sus candidatos a diputados, 58 para el verde. Los nuevos partidos irán sin aliados. El PAN irá solo y sin Margarita Zavala, a quien los maderistas cerraron la puerta por acceder a una diputación federal plurinominal. El ajuste de cuentas con el calderonismo se mantiene.

En este ambiente de competencia interna por alcanzar puestos de poder, sobresale la figura del diputado PRD Ríos Pitter, quien anunció declinaba buscar la candidatura al gobierno de Guerrero. Es difícil encontrar un político que privilegie la visión de Estado sobre sus legítimos intereses. Si bien ser gobernador en esa entidad es sacarse la rifa del tigre, por las complicadas situaciones de Ayotzinapa y la oposición de la CNTE a realizar elecciones, hay muchos dispuestos a correr la aventura. Pero el diputado perredista rechazó llegar a componendas internas con el anterior Gobernador Aguirre quien tiene mayoría dentro del PRD, para acceder a la candidatura pues implicaba impunidad y limitaciones en su gobierno de alcanzar el triunfo. No buscó el poder por el poder. Aseguró no dejará a su partido para competir por otro. Simplemente no aceptó las reglas del juego internas.

Pese a que hay un primer priísta, en la postulación de candidatos, los Gobernadores de ese partido siguen siendo los grandes electores, ya que son quienes pueden apoyar a los candidatos para lograr el triunfo. Así vemos a la senadora Ivonne Álvarez, candidata de Medina, lograr la postulación en Nuevo León por su mayor puntaje en las encuestas, según asegura la dirigencia nacional. Todos los priístas cierran filas para una contienda competida con la candidata del PAN.

Encuestas recientes señalan una caída en la preferencia electoral del PRI, que mantiene la delantera sobre otros partidos, El PRD también ha caído, el PAN se mantiene más estable, y Morena tiende a crecer. El sector de indecisos y de quienes no votarán es el que más ha crecido. Ante la desilusión de la población frente a la clase política, es posible que crezca el abstencionismo. Estaremos pues ante un escenario en el cual el partido que logre movilizar a sus militantes y simpatizantes para acudir a las urnas, será el que gane la partida.