Opinión

De cabildeo y política

Mañana tenemos una conmemoración más de la Revolución Mexicana. Nuestra democracia aún se construye y han cambiado las formas, las prácticas y los contenidos de la política. Quisiera pues, expresar algunas reflexiones derivadas de la lectura de Holmes. La negociación política abierta, como lo fue el Pacto por México, que estableció metas y compromisos para lograrlas, constituye un juego entre las fuerzas políticas, partidos y legisladores, donde el ganador no es necesariamente el que tiene la razón, sino el que logra tener la mayoría parlamentaria, es decir, los votos.

En este entorno se registran nuevos escenarios para la gobernabilidad, y surgen riesgos de que minorías politizadas y bien organizadas opten por tomar las calles, las carreteras, y otros vías de comunicación, para hacer valer sus derechos, por muy cuestionables que sean, mediante el chantaje a las autoridades legalmente establecidas por procesos democráticos, y la obliga a negociar mediante la confrontación en un ámbito poco transparente como ha sucedido con la CNTE. Utiliza la emotividad de la opinión pública, como es el caso de Ayotzinapa, y la apertura de los medios de comunicación, incluidas las redes sociales, para avanzar en sus objetivos por una vía que nada tiene de democrática, es más bien corrosiva de las instituciones.

Hoy observamos que el Estado se ha vuelto vulnerable frente a minorías bien organizadas, que no solo protestan, ahora realizan actos vandálicos y acusan se les criminaliza. La autoridad que sustenta el estado de derecho no es capaz de lograr la equidad y la justicia entre los individuos. Existe pues un vacío de autoridad moral, que propicia que los individuos evadan las normas, con la expectativa de no ser sancionados. Es la impunidad un cáncer social y político, que propicia corrupción y prohíja el crimen organizado en sus distintos niveles. Cuando además la autoridad democráticamente electa es parte de este problema, se vulnera la democracia irremediablemente.

Contrarrestar esta tendencia requiere de participación social; sin embargo, lo que preocupa a las personas es acceder a niveles de vida de mejor calidad, solo entonces se interesará por otras aspiraciones. Esta condición es la que vulnera la estabilidad social y política de cualquier gobierno. Hoy la economía mundial es rehén de los grandes inversionistas, México no escapa a esta realidad y ha tomado acciones para no quedar marginado del desarrollo. El narcotráfico se ha convertido en un actor de alto impacto en la economía mundial y se ha convertido en un actor paralelo, que por su alto poder de convencimiento-plata o plomo-, socava a las instituciones. Más allá del uso de la fuerza, el narcotráfico se impone por su capacidad económica y de altos beneficios que redistribuye con sus aliados y se genera una red de complicidades.

Se dice que percepción es realidad, Holmes afirma hoy el Estado se mueve entre dos variables para mantener estabilidad; preservar el estado de derecho; y, hacer valer la democracia. Esto implica que frente a la protesta social la autoridad se cuestione entre ceder o usar mecanismos punitivos, lo que genera pánico en el aparato gubernamental. Lo peor es optar por que las cosas sucedan y se resuelvan por sí mismas. La violencia legítima de Max Weber ya no corresponde al Estado moderno en un mundo globalizado. Las minorías en conflicto utilizan esta situación y la capitalizan en su beneficio. El manejo estratégico de la comunicación es fundamental para los líderes políticos y es precisamente un área donde EPN está fallando. El conocimiento de algo por parte de la opinión pública no garantiza su apoyo.

La comunicación política no es una actividad informativa, es un proceso de interacción estratégica. Gobernar es mediar y conciliar entre los intereses de los distintos grupos que integran a la sociedad. Tomar decisiones en beneficio de mayorías afectará a minorías que deben ser informadas de las causas que motivan una política y cómo ésta beneficiará a la sociedad en su conjunto, pese a pérdidas en algunos sectores. Por eso comunicar es indispensable para todo liderazgo político. Y en este campo el avance de las minorías ha sido notable.

La crisis actual debe ser enfrentada con resolución, no con represión, pero sí con un alto sentido estratégico pues lo que está en juego es el destino de la nación. Son muchos frentes abiertos y una sola autoridad para resolverlos, hacerlo mediante una comunicación política dirigida a ciudadanos mayores de edad será un buen principio.