Opinión

De cabildeo y política

Canceló el Presidente Enrique Peña su asistencia al Senado al acto protocolario para instalar los trabajos sobre Federalismo que iniciaron ayer martes, ante la falta de acuerdo entre los grupos parlamentarios que hicieron de esta visita una falsa discusión de dignidad y autonomía, con vistas al proceso electoral hacia el 2015, donde el PAN busca en enemigos externos lo que no logra en unidad interna. Asistió Osorio Chong en su representación quien mandó mensaje de unidad de la pluralidad. Concluyó el momento de los acuerdos y hoy los partidos se enfilan hacia la contienda en entidades federativas y en Cámara de Diputados. La decisión del Presidente evita posibles confrontaciones y favorece los trabajos de los grupos parlamentarios en la búsqueda de acuerdos.

El Federalismo no es tema menor, implica un rediseño de facultades y atribuciones entre los tres órdenes de gobierno; entre los Poderes Federales; y, los organismos autónomos; en la construcción de la República, adaptada a las nuevas condiciones del mundo moderno.

A propósito de modernización, causó sorpresa el discurso del Presidente Peña ante Naciones Unidas en el cual señala México se unirá a las OMP. Hemos participado en misiones humanitarias, de reconstrucción y de rescate. Pero nunca con cascos azules en las de pacificación. Este tema causa polémica frente a los postulados tradicionales de la política exterior sobre no intervención que caracterizó a nuestro país, y con la cual se enfrentó exitosamente la época de la bipolaridad y de la guerra fría.

Hoy vivimos un mundo en el cual México busca reposicionarse en la comunidad internacional, tras incorporarse a un bloque económico, el norteamericano, y, tras emprender una apertura comercial con el mundo, y ahora con una nueva manera de insertarse en los flujos económicos y financieros con las reformas estructurales. El mundo ha cambiado, no basta con pagar cuotas a los organismos internacionales y suscribir la solución pacífica de los conflictos, aunque contribuyésemos económicamente con las OMP de la ONU.

Volver a colocarse como actor trascendente en el entorno mundial en esta nueva globalización, implica un ajuste a la política exterior que no puede ser la excepción frente a los cambios, políticos, comerciales, económicos, financieros, sociales, que México enfrenta. Puede no gustar a muchos, pero asumir un papel más activo en el mundo multipolar era necesario. El aislamiento al que nos habíamos sometido ante las discusiones y decisiones de un mundo que se reinventa frente a crisis y guerras, terrorismo y regionalismo, no parece ser la mejor opción para insertarnos en las corrientes que hoy rigen al mundo hacia un siglo que marca una nueva etapa de la humanidad y sus organizaciones.

Desde luego, hubo presiones, no solo de nuestros socios comerciales, también de las necesidades derivadas del crecimiento exportador del país, afectado por otras economías de oriente y occidente. En esta época de nuevas tecnologías de la información, hemos roto los parámetros de espacio y tiempo. Vivimos una nueva etapa en la cual quien no utiliza computadora, internet, redes y entiende inglés es el nuevo analfabeta del siglo XXI. Ante tantos cambios era necesario hacer adecuaciones y asumir compromisos con la comunidad internacional. Pues en este ámbito también transitan muchos de nuestros intereses como nación que deben ser protegidos ante nuevos entornos.

Veremos sin duda discusiones. El Senado tendrá la última palabra para autorizar que nuestras fuerzas armadas participen en OMP de la ONU. No será fácil, ni en automático, dar el paso en alguna coyuntura que se proponga. Por eso el tema de Federalismo mantiene su actualidad y debe ser adaptado a los retos que enfrentará la nación. Por lo pronto, el Senado aprobó la ley para proteger a niños, niñas y adolescentes, iniciativa preferente.

Entretanto, en Cámara de Diputados se mantiene la discusión en materia de ingresos y gasto público hacia un año electoral, que marcará además la presencia de una nueva fuerza política, radical y contestataria. Morena será parte de la nueva Legislatura y tendrá posiciones en las elecciones locales también. Se enfrentarán visones reformistas con conservadoras, pero para 2018 es muy probable las izquierdas vuelvan a unirse, la duda ¿cuál será el proyecto?