Opinión

De cabildeo y política

Un pasito para adelante y uno para atrás, así ha sido el proceso de las leyes secundarias de telecomunicaciones y energía. Concluyó junio y se cerró plazo para reformas electorales a nivel nacional. Tres estados: Nuevo León, Jalisco y Tabasco no lograron sesionar para aprobar nueva legislación electoral; la causa fueron las candidaturas comunes y el conteo de votos para asignar diputados plurinominales, temas que el PAN planteó como irreductibles en Nuevo León y Jalisco, y el PRD en Tabasco. Esto generó nueva ruptura entre PAN y PRI en el Senado. Los senadores panistas anunciaron que no regresarán a las mesas de discusión de la reforma energética.

La candidatura común es una figura que permite a los partidos apoyar a un candidato sin entrar en una coalición que implica plataforma común, reparto de votos y por tanto de recursos. Es una figura muy atractiva y menos costosa que la coalición. No se incluyó en la reforma constitucional, por lo cual quedó abierta a los congresos locales, y no todos transitaron con esta figura a pesar de que PAN-PRI hicieron acuerdos para que se impulsara. En cuanto al conteo de votos y la fórmula para asignar curules, reforma que en lo federal quedó congelada en el Senado con el artículo 87, y que se recurre ante la SCJN, fue otro tema difícil de aceptar por los diputados locales y los partidos minoritarios, pues desalienta la coalición.

¿Está realmente el PAN dispuesto a frenar las secundarias en materia energética por sus intereses partidistas? No parece una posición sensata y sería costoso para el país. Se dice que priistas llegarán a un acuerdo con José Luis Preciado. La duda es ¿a cambio de qué? El PRD continúa con su esfuerzo para realizar consulta nacional. El PRI y sus aliados no tienen los votos para aprobar las reformas, les faltan cuatro en el Senado.

Por lo pronto, se avanza en telecomunicaciones. Las discusión de si la preponderancia debe ser por sector o por servicios no se ha resuelto. Pero se encontró una salida: se retomará el texto constitucional en la ley que establece que será el IFT quien determine lo conducente. Con esta decisión se cierra la puerta a nuevos amparos de Telmex y Televisa por haberse determinado preponderantes en su sector. Y se deja la puerta abierta al órgano autónomo para regular prácticas monopólicas. Se dice incluso que la bancada panista podría votar dividida en este asunto y dar su aval para que avance la ley. El PRD y Javier Corral buscan se establezca la preponderancia por servicio, a lo que dicen Televisa se opone pues afectaría su competitividad, por lo que presiona al Congreso. Pero lo cierto es que el texto de ley queda listo para ser votado, con esta decisión de reproducir la reforma constitucional en su articulado.

La duda es si la ley secundaria en telecomunicaciones escapará al conflicto PAN-PRI. Se dice que en julio se convocará a periodo extraordinario para su aprobación. Pero se atraviesan las elecciones en Coahuila y Nayarit que amenazan con echar más leña al fuego. No sería la primera vez que se use el tema electoral como moneda de cambio en los acuerdos del Congreso.

El PRD postergó la elección de su dirigencia nacional hasta septiembre y trabaja con el INE que será responsable de la contienda interna, para evitar las ya tradicionales acusaciones entre las tribus.

Y aún seguimos sin conocer la agenda oficial de la llamada Comisión de "la Familia” y el Desarrollo Humano. Lo dicho por su presidente Chema Martínez es que se centrará en imponer sus creencias religiosas por encima del Estado laico en la legislación federal. No se ha respondido a la demanda de ONG´s en el sentido de que se desaparezca esta comisión ordinaria pues sus facultades y orientación atentan contra los derechos humanos. En tanto, en Jalisco un grupo de juventudes panistas se declaran neonazis.