Opinión

De cabildeo y política

Dicen que el momento más oscuro es siempre antes del amanecer, y así va amaneciendo en el Senado. Con fuertes diferencias, negociaciones, argumentaciones, se va tejiendo el tramado de un nuevo país. Pese a desacuerdos siempre hay opciones y cuando una puerta se cierra otra se abre. Dicen que la libertad política es condición previa de desarrollo económico y de cambio social, pero nos hemos quedado en una alternancia que parece complicar más que resolver.

Los cambios estructurales planteados por EPN y apoyados en el Pacto por México lograron reformas inaccesibles desde hace ya varias décadas. Hemos postergado mejorar el sistema político pese a reiteradas reformas, el desarrollo económico no satisface a las familias y los cambios se suceden como enmiendas y no como un renacimiento. Todo eso puede ser superado, por eso la trascendencia de la legislación secundaria de las reformas constitucionales.

Los desacuerdos no son menores, el financiamiento es un tema que de entrada implica la definición de la competencia electoral y de la estructura misma de los partidos para acceder al poder. Los desacuerdos entre montos de aportaciones privadas se deben a una visión de lo que debe ser el sistema de partidos y la lucha por el acceso al gobierno. No es casual que PRI y PRD estén por limitar este tipo de financiamiento y el PAN por ampliarlo, con restricciones menores a las pasadas, pero excluyendo a los sindicatos e iglesias.

Los candidatos independientes, si bien respetan la libertad de votar y ser votado, no inspiran mucha confianza entre los electores, como muestran las encuestas; pero su regulación, su financiamiento, los requisitos, son temas que también causan polémica. Pero donde de plano no hay posibilidades de acuerdo es en retomar la figura de candidatos comunes, sin coaliciones. Es decir, un candidato puede contar con el apoyo de dos o más partidos sin que se comprometa con los principios o plataformas de gobierno de alguno. Esta figura es mortal para el PRI y de hecho había casi desaparecido de la legislación. Retomarla es planteamiento común de PAN y PRD por obvias razones.

Medios de comunicación y procesos electorales son dos caras de la moneda en la contienda electoral, sus contenidos, los ataques o descalificaciones al oponente, son parte de las diferencias entre los partidos, nada sencillo de regular y de converger en qué se puede o no decir en los promocionales. La Fiscalización de los recursos y el prorrateo, figura que distribuye los costos a los topes de campaña entre los candidatos, se han discutido para examinar la supervisión se realice al momento y no a posteriori, con límites entre la distribución de recursos entre candidatos, y como cada partido registra distintas prácticas, el tema se complica. Fue el prorrateo lo que originó el rebase de tope de campaña de AMLO en 2012. Como además este rebase será causa de nulidad de una elección, pues las cosas se tornan aun más complicadas.

Pero sin reforma política el riesgo de una elección con reglas discrecionales del INE, no generará certidumbre en resultados, estamos pues ante posibles conflictos postelectorales de mayor escala por falta de reglas. Por eso los Senadores en Comisiones acordaron aprobar el dictamen de las nuevas leyes para tener materia a fin de que la Comisión Permanente cite a periodo extraordinario. Las diferencias se resolverán en el pleno, es decir por el número de votos de los presentes. PRI y aliados cuentan con mayoría de un voto en Diputados, pero en Senado no existe tal posibilidad. Entre hoy y mañana conoceremos los contenidos de las nuevas reglas del sistema político mexicano. Para mí el tema más trascendente tomado por acuerdo es el cogobierno para garantizar mayorías parlamentarias.

Murió Lorenzo Zambrano, visionario y emprendedor, el primero en vislumbrar la globalización de mercados y lanzarse a su conquista, con su empresa en más de 50 países. Fue además un hombre nacionalista y que privilegiaba la educación como motor de cambio. Descanse en paz.