Opinión

De cabildeo y política

En los negocios sucede como en el baile, es indispensable que todos bailen al mismo compás. Explicar el fraude de Oceanografía y sus implicaciones sobre PEMEX fue el motivo de la comparecencia de Jesús Murillo Karam, representante de la PGR, y de Emilio Lozoya, director de la paraestatal, ante Comisión en la Cámara de Diputados, presidida por Marco Bernal. Aun cuando se dijo que no hay afectaciones para el erario público, lo cierto es que los servicios que Oceanografía presta a PEMEX no concluyen aún e importan varios millones de pesos. Hay omisión de pagos de seguridad social al IMSS y al INFONAVIT. Hubo afectaciones a Bancomext, y nadie se explica cómo fue posible defraudar a BANAMEX sin la complicidad de servidores públicos y empleados bancarios. Facturas falsas y diversos documentos que necesariamente debieron ser cotejados con originales se unen a la sospecha de que muchos bailaron al mismo son.

En el Congreso todos los partidos, incluido el PAN, demandan que se investigue y actúe contra los responsables. De ser una pequeña empresa, Oceanografía logró contratos multimillonarios y se convirtió en principal proveedora de servicios de PEMEX. Por lo pronto, señaló Lozoya, ya se investiga al excandidato al gobierno de Campeche y exsubdirector de mantenimiento y logística de la paraestatal, Mario Alberto Ávila, por firmar una adenda a contrato sin apegarse a ley. La PGR tiene que desarmar la bomba sin que estalle, es decir, una investigación sólida que evite impunidad y costos mayores a las finanzas públicas. No será fácil recuperar los recursos defraudados y lograr que Oceanografía y sus filiales cumplan sus compromisos sin afectar a trabajadores y a PEMEX.

Y este escándalo sucede justo cuando está en puerta la legislación secundaria en materia energética que busca atraer inversión y tecnología para dinamizar la industria petrolera, pese a problemas de seguridad a los que hoy se une el de corrupción. Tras la discusión y aprobación de la ley de competencia económica, se esperan la iniciativas relativas a telecomunicaciones -a las cuales ya abonó el IFT con su declaración de actores preponderantes-, la de reforma política, incluida la del DF, para dar paso a las relativas a la reforma energética. Los tiempos muy justos, y las negociaciones para lograr consenso y evitar cabildeos en contra en el Congreso, aún continúan.

Resolver el caso de Oceanografía es complicado, pero impostergable. Otra bomba en plena sucesión dentro de la dirigencia del PAN fue el caso de Nazario Moreno “El Chayo”, que no estaba muerto ¡andaba de parranda!, diría refrán popular. El exsecretario Poiré trató, en Twitter, de explicar lo inexplicable, una verdadera pifia. Un engaño que pone en duda el papel de Estado en su lucha contra la delincuencia organizada. Al respecto, en el Congreso los legisladores del PAN se mostraron sorprendidos y, desde luego, molestos. En el PRD continúan negociaciones para lograr unidad en torno a Cuauhtémoc Cárdenas a la dirigencia nacional, pero la Nueva Izquierda de los "Chuchos” no transita con la propuesta.

Y más retos al Estado de Derecho en Oaxaca. Gabino Cué, la sección 22 de la CNTE y el líder del Congreso firmaron acuerdo para violar la ley. No aprobarán las reformas que la Constitución estableció para armonizar la ley estatal, y emprenderán su propia reforma, todo eso sí, por acuerdo. La ley no establece penalizaciones, pero este mal ejemplo puede cundir, lo que obliga a análisis jurídico para corregir este rumbo.

El debate en torno a la despenalización de la marihuana continúa en la ALDF y en el Congreso, sin ahondar mucho en el tema. En tanto, Colorado, EU, dio a conocer que vendió en enero 14 millones de dólares de esta planta y se recaudaron 2.1 millones de dólares por el impuesto asociado, tan solo en el mes de enero.