Opinión

De cabildeo y política

Rosario Guerra

Hoy se realizará la cumbre Canadá-Estados Unidos- México para conmemorar 20 años de vigencia del TLC en Norteamérica, analizar una integración regional más competitiva, seguridad, medio ambiente. Hay voces que piden una reestructuración del mismo, pero la cancillería señaló no se abrirá a una nueva negociación. En todo caso se adecuará a las condiciones del TTP que se negocia. No habrá pues cambios en temas migratorios, ni en las resoluciones de los paneles tripartitas, ni en comercio electrónico. El crecimiento anual de nuestras exportaciones en 20 años ha sido superior a un 10 por ciento anual, con una balanza superavitaria para México conforme reportes de SE y de Banxico. ¿Se imaginan qué hubiese sido del país sin este instrumento?

Las exportaciones han sido ancla del crecimiento económico, que en este periodo fue menor a un 3 por ciento del PIB. Pese a los buenos resultados, éstos no han sido suficientes para combatir pobreza y marginación, diez estados concentran el 50 por ciento de las exportaciones, mientras ciertas zonas de sur-sureste del país no se ligaron a los mercados. La entrada de China a la OMC cambió por completo los crecientes beneficios de nuestra entrada a los mercados vecinos y el TLCAN no se potenció como se habría esperado, pues el gigante asiático se ha convertido en uno de los principales competidores de México en Estados Unidos y Canadá, así como en otras regiones del mundo. Cambiaron los estándares de la competencia.

Sin embargo, México logró ser parte de la regionalización que la globalización trajo consigo, y el TLCAN, con sus limitaciones, ayudó a cambiar la economía del país hacia las manufacturas e impulsar su competitividad. El reto es mantener una buena presencia en el comercio mundial y acrecentar nuevamente exportaciones, no sólo con base en materias primas, donde el petróleo ha sido fundamental, sino en otra serie de áreas en las que somos muy eficientes, como el caso de la industria automotriz, cuya cadena permitió una integración de bienes nacionales en forma exitosa.

En 1994 era diputada y mi viaje a Sudamérica para estudiar temas de pensiones y seguridad social coincidiría con el anuncio de la firma del TLCAN, por lo que fui notificada del mismo. El mensaje a los países latinoamericanos debería ser que México no abandonaría la solidaridad con ellos, abriría brecha para liberalizar el comercio en el continente.

Tras 20 años hoy comienza de nuevo este camino que se perdió por más de 12, con el tratado de Chile, Perú, Colombia y México se abre de nuevo una mejor integración latinoamericana en su inserción a la globalización. Y no es que me guste o no el proceso globalizador, pero es una tendencia que derribó muros y fronteras, cambió la geopolítica, acompañado de las tecnologías de la información que redimensionaron el espacio y el tiempo, transformó la historia de la humanidad.

En el Congreso de la Unión también se evalúan los resultados del TLCAN, y se abre la convocatoria para elegir consejeros del INE, dando a los actuales del IFE la oportunidad de inscribirse. La transición no será fácil, en octubre arranca el periodo electoral rumbo al 2015. Primera elección federal con paridad de género.

En el Senado PRI, PAN y PRD acordaron un pacto para resolver 79 puntos contenidos en la legislación energética, la política, la de competencia y la telecomunicaciones. Considera también DF, ferrocarriles, deuda estatal y municipal, entre otros. La ministra Olga Sánchez Cordero suspendió la orden de juez que frenó al IFT en el tema de retransmisión de señales de TV abierta en sistemas de paga. Lo mejor será tener leyes claras y de fácil observancia. Es el reto del Congreso al 30 de abril.