Opinión

De cabildeo y política

10 febrero 2014 4:10 Última actualización 11 septiembre 2013 5:2

Rosario Guerra
 
La Reforma Fiscal sorprendió. Incluye propuestas de los partidos a fin de lograr mayor recaudación, con un enfoque donde la política de ingresos  se combina con una política de gasto social. Es un esfuerzo de complacer a todos, con una apuesta al futuro crecimiento de la economía, utilizando el déficit fiscal para reactivarla.
 
 
Desde que surgió como partido, el PRD ha propuesto reformas fiscales orientadas a gravar más el ingreso que el consumo. En 1995 cuando se elevó el IVA de 10 a 15%, la inconformidad social y de varios sectores priístas, influyó en determinar tasa cero en medicamentos y alimentos. Este mecanismo complicó recaudación y permitió elusión. Se intentó bajar la tasa al 12% y generalizarla, sin éxito. Muchos  piensan este incremento del IVA llevó al PRI a perder la mayoría en la Cámara de Diputados. Este partido hasta prohibió en sus documentos básicos incrementos, y sólo en su reciente asamblea modificó su posición, muchos apostaron al IVA en alimentos y medicinas.
 
 
Desde 1997 ningún partido ha logrado ser mayoría en el Congreso, la pluralidad llegó para quedarse y hoy se evalúan cambios al sistema político para poder configurar nuevas mayorías en este entorno. La Reforma Política se liga a la  Fiscal y a la Energética. El IVA es un impuesto fácil de recaudar, paga más quien más gasta, fomenta ahorro y casi todos los países lo tienen como eje de su recaudación con tasas mayores al 20%. Sin embargo, es muy regresivo para quienes tienen bajos ingresos que destinan mayormente a alimentación y salud. Dada la coyuntura política se optó por no modificarlo, aunque se generaliza a las fronteras, y no es lo mismo la norte que la sur. La desaceleración económica influyó en una menor recaudación en 2013; sin embargo, no se disminuirá el gasto público, pues se pide autorización para un déficit de 0.5% del PIB este año y se propone un 1.5% para el año próximo. El monto de la deuda para 2014 es de 500 mmdp la interna y la externa 10 mmdd.
 
 
Se modifica el régimen fiscal de Pemex, que junto con modificaciones de CFE presionan a las finanzas públicas. El gobierno retoma la propuesta de un fondo proveniente de recursos petroleros y crea el FAS que servirá para garantizar un manejo responsable del déficit,  en su caso pagar deuda, evitar mayor gasto corriente y estabilizar finanzas.
 
 
Las izquierdas han  buscado quitar beneficios fiscales a empresas y personas de altos ingresos, como medida de justicia que evite elusión. EPN retoma esta propuesta para acabar con los regímenes especiales en el ISR, cuya ley se modifica totalmente. Ahora quien gana más de 40 mil pesos mensuales pagara un 32% de sus ingresos al fisco y se quitan exenciones como hipotecas y adquisición de vivienda, autos, comidas, con un tope deducible de solo el 10% del ingreso. Adicionalmente se gravan colegiaturas, bolsa de valores, refrescos y se crean impuestos verdes.
 
 
A la vez se atiende la demanda empresarial de desaparecer el IETU y el IDE. Se utilizan los fondos de vivienda del SAR para crear el seguro de desempleo y se eleva a derecho la pensión universal mediante la recaudación adicional. Sin embargo, tanto PRD como PAN en el Senado ya advierten que el paquete no pasará así pese al consenso en el Pacto. Los efectos sobre clases medias genera inquietud, al igual que el incremento del déficit fiscal que pudiese desbordarse. Pero aun sin acuerdos, el Pacto seguirá vigente para procesar las diferencias sin posiciones de todo o nada. Cuestión que por el momento no aplica para los maestros, aun cuando EPN promulgó ya las leyes en educación.