Opinión

De cabildeo y política

 
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AMLO y Delfina Gómez, elecciones Edomex. (Especial)

Aún cuando ya lo había anunciado, no dejó de sorprender la decisión de AMLO en el Congreso de Morena, que cerró la puerta a un frente amplio de izquierda. Dirigentes del PRD y de Morena han llamado a rectificar sin lograr avances.

Honrando el dicho más vale solo que mal acompañado AMLO pretende ganar la contienda presidencial sin establecer compromisos para el diseño de un gobierno de coalición, ni elaborar una plataforma más incluyente. Su apuesta es riesgosa, pero tomó su decisión.

Como lo apuntó en su ánimo influyó la negativa al llamado que hizo a
partidos y candidatos de sumarse a la candidatura de Delfina Gómez en el Edomex. Quizá pensó que ya había puesto de su parte al “perdonar”
pasadas confrontaciones con PRD, MC, y abrirles la oportunidad de
sumarse en ese momento a su proyecto. Acusó el rechazo respondía a
otros intereses. No consideró su autoritarismo. La invitación fue más una amenaza que un puente. No se construyó una alianza, se reclamó
sumisión.

Ahora el PRD deberá definir su proyecto hacia 2018. Aunque disminuido y desfondado por Morena, el PRD se mantiene como el fiel de la balanza hacia el 2018. Sus votos podrían haber asegurado el triunfo de AMLO. 

Aunque la apuesta del tabasqueño es a que la base de los partidos de
izquierda votarán igualmente por él antes que por otras opciones, por lo
que no necesita a los partidos. Pueden cambiar las circunstancias, pero
por el momento el PRD debe decidir si se abre a alianzas, lo cual parece muy probable, y definir su candidato.

Silvano Aureoles ya se anotó, su propuesta es construir el frente opositor que saque al PRI de Los Pinos e impida el triunfo de AMLO, a quien descalifica rotundamente. Miguel Ángel Mancera en su calidad de
independiente también busca la candidatura del PRD en una alianza con MC y otros partidos que puedan sumarse. La alianza con el PAN es otra alternativa, aún cuando esto implique que la Presidencial sea definida por los albiazules y el PRD mantenga la alianza en la Ciudad de México para su candidato, a fin de derrotar a Morena y mantener la capital.

El PAN a su vez, debe definir sus alianzas, y desde luego, su candidato.
Margarita Zavala ya recorre la República. No parece ser la favorita del
PRD en una posible alianza, pues su vulnerabilidad es muy alta. Moreno
Valle ya se posicionó con una precampaña con su libro, también recorre el país y habla en los medios de un proyecto de cambio. Ricardo Anaya no se apresura, porque sabe mantiene mayoría en los órganos de dirección del partido que definirán la elección de candidato.

El PRI se prepara para su Asamblea Nacional, que puede convertirse en muro de lamentaciones y descalificaciones. Ya surgió grupo que pide
elección directa de candidato. Aunque Luis Videgaray se autoexcluye,
muchos aún lo consideran. Miguel Ángel Osorio no deja de promover su
actividad para posicionarse, aunque hoy esté lastimado por el escándalo de las escuchas y posible espionaje.

Ambos son los más cercanos a EPN y por tanto, se consideran los favoritos, pero esa fuerza es también una debilidad por el fuerte rechazo que registra el Presidente, lo que puede influir negativamente en el ánimo de los electores.

Por tanto, los perfiles de José Narro y José Antonio Meade pueden considerarse más competitivos por su relativa independencia del PRI, ofrecerían una candidatura diferente. Pero también se suman Enrique de la Madrid y Aurelio Nuño.

Así las cosas, el único que corre libre y sin complicaciones es AMLO, quien además registra una ventaja en su posicionamiento. Se habla de que quizá en agosto se definan las candidaturas para remontar esa diferencia.

De hecho ya todos están en la carrera, pero falta que los órganos
partidistas definan sus tiempos y procedimientos. Aunque el proceso
puede convertirse en un mero trámite si se da una definición en los
hechos.

Como consecuencia, y sumado el efecto post electoral del Edomex y
Coahuila, se aprecia poco probable un período extraordinario en el
Congreso. Ni la Ley de Seguridad Interior, ni el mando mixto, ni otras
leyes, serán materia de un período extraordinario.

De hecho será hasta septiembre que se sesione. En un ambiente donde prevalecerá lo electoral que siempre divide, y poco abona al trabajo legislativo que requiere de acuerdos entre los grupos parlamentarios. Se acelera la carrera presidencial.

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