Opinión

De cabildeo y política

23 febrero 2017 5:0
 
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guajardo

Llegaron a México los Secretarios de Estado y Seguridad de Estados Unidos, Rex Tillerson y John Kelly. Les antecede anuncio de nuevas medidas para deportar migrantes, con simple presunción de amenaza, así como el inicio de la construcción del muro en tres puntos de la frontera. Las medidas, aparentemente, implicaban deportar a nuestro país a todo ilegal aun no mexicano, pero sus memorandos no obligan a México a recibirlos. Videgaray señaló no se aceptarán disposiciones unilaterales. Kelly aclaró que se deportarán ilegales a sus países de origen.

Previamente EPN llamó a la prensa para informar sobre la delicada negociación que inicia con el nuevo gobierno vecino. Medida acertada, reconoce que su talón de Aquiles ha sido una mala comunicación de sus decisiones. Los mexicanos quieren conocer el proceso que puede afectar a varios sectores cuyas exportaciones tienen como principal destino el mercado estadounidense. La protección de los derechos de migrantes es otra gran preocupación.

La construcción del muro, además de no aportar solución alguna a migración, terrorismo, narcotráfico, tráfico de armas y lavado de dinero, implica una acción hostil en la relación bilateral, más con la reiterada pretensión de obligarnos a pagarlo, pero el diálogo entre nuestros países apenas inicia. EPN ha dejado claro en la negociación estarán todos los asuntos en la mesa, o se logra una acuerdo integral, o no se avanzará.

Dicho en forma clara, si se quiere cooperación, debe darse en todos los frentes y no sólo en aquellos de interés a la seguridad nacional de los EEUU. Esto implica revalorar la relación bilateral más allá de Trump, quien deberá en su momento, acudir al Congreso para convalidar sus acciones y propuestas. Ahí se enfrentará obstáculos para conseguir los fondos que pretende.

Videgaray y Guajardo regresaron de Canadá donde se realizó foro “Nuevas Estrategias para la nueva Norteamérica” y se ratificó por la ministra Freelance, que la renegociación del TLCAN será trilateral. La visita fue exitosa pues Canadá reconoció beneficios del libre comercio y su voluntad de mantenerlos, lo que abona a consolidar a Norteamérica como región competitiva frente al mundo.

Se informó de plática entre Steven Mnuchi, Tesoro EEUU, y José Antonio Meade, SHCP, quienes acordaron fomentar una mayor cooperación y reunirse en fecha próxima. Todo lo anterior apunta hacia una negociación que no será tersa, pero que es necesaria para ambos países.

Sin embargo, el tiempo corre a nuestro favor. Guajardo señaló la renegociación no puede transitar por nuevas cuotas o aranceles. Ello no impide que Trump pueda imponer un impuesto a las importaciones. Legisladores norteamericanos preocupados por la importancia del comercio entre sus Estados y México, han acudido ante la Casa Blanca para recabar mayor información sobre el alcance y los contenidos que busca la renegociación, sin que logren claridad al respecto.

Todo indica que no hay contenidos concretos sobre lo que Trump espera lograr con la renegociación, cómo pretende revertir el déficit comercial o limitar la integración de cadenas productivas competitivas frente el resto del mundo, sin dañar a los propios norteamericanos.

Conforme se analicen las realidades y su peso específico, podrán emprenderse acciones que realmente mejoren la relación bilateral, con todas sus implicaciones. Nunca antes. Se cumplirá la curva de aprendizaje.

Si se rompe la necesaria cooperación, México podrá tomar decisiones menos costosas para combatir narcotráfico, como regulación de drogas. Podrá abandonar operativos para evitar entrada a EEUU de inmigrantes de otros países. Podrá operar su comercio con reglas OMC, sin reciprocidad hacia el mercado norteamericano en granos y otros productos. Podrá ser un vecino muy incómodo e incluso peligroso a la seguridad de EEUU. Por eso, al tiempo. Y EPN brinda siempre la información oportuna para contar con respaldo ante un cambiante Trump, que estará acosado por los demonios que él mismo invoca.

Hasta que la dignidad se haga costumbre: es la frase de la semana de Estela, hija de Jacinta, ante disculpa de PGR a mujeres indígenas. Aplica a toda nuestra vida pública. Es un anhelo.

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