Opinión

De cabildeo y política

16 febrero 2017 5:0
 
1
 

 

trump

Tras el encuentro entre Justin Trudeau, Canadá, y Donald Trump, EEUU, se hace evidente que el trato hacia México es de una gran animadversión, más allá de los hechos. Las redadas son su rostro más perverso, pues destruyen familias enteras tipificando a migrantes como criminales. Al parecer Trump ha tenido desencuentros con mexicanos, tanto a nivel personal, como profesional, lo que sin duda influye en su marcada animadversión hacia nuestro país.

La vista de Rex Tillerson que se reprogramará ante los acontecimientos recientes es importante pues su experiencia al frente de Exxon Mobile tuvo éxito en México, lo conoce más y entiende la necesaria sociedad en la seguridad energética de Norteamérica. No cuenta con la influencia suficiente como para modificar la política antimexicana de Trump, pero es una voz que adquiere importancia sobre todo ante la actual crisis.

La preocupación por el déficit comercial es desproporcionada, si se considera que representa tan solo el 8% del déficit total comercial de los Estados Unidos. El resto, un 92% se registra con China, la Unión Europea y Japón, entre los más significativos. La vecindad EEUU-México implica temas de seguridad para la gran potencia. La lógica apuntaría a que el déficit comercial es poco significativo, si se ha logrado más seguridad, más prosperidad y mejor cooperación entre ambas naciones. En aspectos energéticos, como de combate anti-terrorista, de migración, de narcotráfico, en los que un muro nada resuelve, la colaboración necesaria debe abordarse desde intereses comunes y no vía una confrontación.

La pérdida de empleos en manufacturas fue una tendencia de la globalización. En dos aspectos, mano de obra especializada más barata y avances tecnológicos y robotización. Es una tendencia que seguirá cancelando empleos tradicionales, y creará otros nuevos. Estados Unidos importa talento y suple sus propias deficiencias. Así lo reconoció Janet Yellen, titular de la Reserva Federal. Empresas promueven capacitación de migrantes en distintos servicios con excelentes resultados para su competitividad.

Impulsar el uso de carbón y petróleo cancelando previsiones por calentamiento global parece otro sinsentido de Trump. El acercamiento con Rusia que originó la renuncia de Michel Flynn ha cimbrado a Washington. Trump trata de desviar la atención con protesta por anexión de Crimea. El cuestionamiento de su instrumento de defensa, la OTAN, parece contradictorio a los intereses norteamericanos.

Una mirada a la ideología de su principal asesor Steve Bannon, arroja luz sobre estas aparentes contradicciones. Se cuestiona instituciones, orden mundial, libertades y derechos humanos que no están alineados con empresarios, hoy empoderados, cuyos negocios tradicionales están amenazados por la nueva revolución de las tecnologías de la información, la integración regional de cadenas productivas y el comercio. Estamos ante una concepción reduccionista del mundo, desde la óptica de empresarios tradicionalistas que piensan el progreso está fincado en su propia manera de hacer negocios, hoy en declive. Por tanto, hay que transformar el mundo viendo hacia atrás.


Decíamos que en política no hay ingenuidad, ni ignorancia. Hay intereses. Y si ubicamos a Trump como representante de esa forma de hacer negocios, de empleos manufactureros, de bienes raíces, de abatir restricciones al desarrollo industrial contaminante, de buscar la autosuficiencia como fórmula de éxito, que desprecia lo diferente, entonces podemos entender porque no puede, ni quiere, ver otros ángulos de un mundo que le parece inexistente. Todos mienten. Los datos duros no son compatibles con su perspectiva de un gobierno que pretende transformar a su país para recuperar su pasado. La nostalgia por una sociedad homogénea y un poderío industrial.

Por lo pronto la prioridad es superar el escándalo de filtraciones hechas al Washington Post y al New York Times por agencias de seguridad. Se polariza sociedad y gobierno, pese al gran apoyo con el que Trump ganó la elección. El deterioro es acelerado, aún cuando no se perciba así en la Casa Blanca que mantiene un discurso optimista de cumplimiento de promesas de campaña. Pese a todo, las redadas, el muro, las amenazas y agresiones no cesarán. Sin embargo, mientras abre más frentes y conflictos provoca, más se acercará a México, le guste o no, pues somos un socio necesario. Al tiempo.

También te puede interesar:

De cabildeo y política

De cabildeo y política

De cabildeo y política