Opinión

De cabildeo y política

09 febrero 2017 5:0
 
1
 

 

Donald Trump

No queda duda la propia Casa Blanca filtró las llamadas telefónicas de Trump con Enrique Peña Nieto y el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull. Considero el objetivo fue fortalecer la imagen dura de su Presidente, acorde a su estrategia de acabar con los “abusos” que otros países hacen de los Estados Unidos. Es momento de alzar la voz, así lo hacen ciudadanos en la frontera con Cruce Cero, y próximamente, con la marchas de #MéxicoVibra #Mexicanos Unidos, el 12 de febrero. Buscar la unidad, que no la uniformidad, para la defensa de México y de su agenda.

Victimizarse permite a Trump justificar excesos. Es un discurso de consumo interno, insostenible a nivel internacional. Permite atacar a México para doblegarlo, bajo el argumento de un déficit comercial “injusto”, término cuestionable porque el comercio constituye un acuerdo entre las partes, conveniente a ambas. Acusarlo por un fracaso de la defensa de la frontera ante los cárteles que envenenan a los jóvenes norteamericanos, que en realidad constituyen un enorme y creciente mercado. No reconoce el costo en vidas humanas que México paga por políticas prohibicionistas que afectan a los países en distinta magnitud; con una violencia brutal en el nuestro. Allá la distribución se hace incluso a domicilio. Ponemos los muertos y las drogas, ellos el consumo, el dinero y las armas.

Trump insiste sus medidas anti migratorias implican seguridad nacional. Ninguno de los terroristas que han atacado a los EEUU ha sido originario de los siete países vetados. La medida fue declarada inconstitucional por el juez James Robart, apelada por la Casa Blanca, hoy en análisis en la Corte de San Francisco, que ha recibido un amicus curiae de diversos actores como 130 empresas informáticas que resiente la medida. Ante cuestionamientos Trump descalifica al Pode Judicial, nuevo frente.

La amenaza de cortar fondos a la OTAN y a la ONU lleva implícita la intención de que los países miembros se plieguen a sus intereses. Así lo señaló Nikki Haley. En realidad esto inutilizaría a la ONU en su función de mediación y solución pacífica de conflictos. Y a la OTAN en su función geopolítica. ¿Nuevas guerras? Su alianza con Putin, al que permite ampliar sus fronteras bajo la lógica del combate a ISIS, es contrapeso a China, ¿o a la propia Europa?

En política no hay ingenuidad, ni ignorancia. Hay intereses. Los de Trump-Bannon inconfesables, se revisten de defensa de un país que siempre se ha impuesto, para hoy asegurar ha sido abusado. Trump es el rostro más descarnado de un capitalismo depredador, inhumano, sin visión de futuro, sin compromiso, con empresarios que desprecian a la política y a los partidos, que ganaron el poder y lo utilizan sin miramientos o responsabilidad, para incrementar utilidades., con un discurso pro empleo y recuperación económica.

Se inicia una nueva geopolítica mundial, una etapa de nacionalismos exacerbados que se oponen a la globalización y a la creación de cadenas productivas entre países. El proteccionismo arropa ciertas industrias y afecta a otras. Va contra la lógica de la revolución tecnológica que desplaza manufactura y empleos tradicionales. Esta condenada al fracaso. Pero tomará tiempo esa derrota, y entretanto tendrá altos costos. Requerirá de un fuerte activismo de empresas y votantes ante legisladores norteamericanos.

Por lo pronto, en México repensamos el país, su unidad fundamental como nación no admite regateos. Aún no conocemos las intenciones de renegociación de Trump, más allá del muro, pero nuestra agenda ya se trabaja. Salir del TLCAN no es remoto, con sus costos y sus ventajas. Una de ellas la libertad para fijar nuestra propia agenda de seguridad, de migración y de regulación de drogas, lavado de dinero, comercio y banca. Los flujos con Estados Unidos no concluirán, se regirán por nuevas reglas, acabar la relación es imposible con una frontera común.

Muchos países se solidarizan con México. Somos la primer trinchera en la lucha por el nuevo orden mundial. Vulnerables, pero tenemos fortalezas. El mundo entero pone su ojos en nuestro país. Nos toca la responsabilidad de mantener la solución pacífica de los conflictos, la no intervención y los principios de convivencia civilizada entre naciones. Habremos de lograrlo con diplomacia y firmeza, sin aspavientos y desde luego, sin tropas norteamericanas en nuestro territorio, a menos claro que nos invadan.

También te puede interesar:

De cabildeo y política

De cabildeo y política

De cabildeo y política