Opinión

De cabildeo y política

 
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Día mamá. (Cuartoscuro)

Acabamos de celebrar el Día de la Madre. El país se paraliza en esta celebración. La figura materna es el pilar de la familia y eje fundamental en la crianza de los hijos. Ser madre es una elección, no debe ser una imposición. Yo creo es una de mis mejores decisiones de vida. La incorporación de la mujer al mercado de trabajo ha cambiado la convivencia familiar. Más del 30% de los hogares tienen como jefe de familia a una mujer, casada, viuda, soltera, divorciada. Enfrentan dobles cargas de trabajo. El doméstico, que apenas se está reconociendo como aportación económica a la familia en tribunales, y el que se realiza fuera del hogar por una remuneración. Esta situación es el resultado de la lucha de las mujeres por la igualdad.

De la igualdad jurídica a la igualdad sustantiva se avanza paso a paso y se dan retrocesos. Las mujeres además somos criminalizadas cuando se ejerce el derecho a decidir sobre la maternidad consagrado en el artículo 4º constitucional. Lo más reciente fue la reforma constitucional impulsada por el Gobernador Duarte en Veracruz sobre el Derecho a la Vida. Además de un mal gobierno, ahora en busca de aliados, se lanza contra las mujeres. La CEDAW, ONU, que busca eliminar discriminación contra la mujer ha expresado preocupación por la mortalidad materna derivada de abortos entre adolescentes, o bien, en condiciones de riesgo, clandestinos e ilegales. Señala que las leyes restrictivas impiden los servicios de salud atiendan a las mujeres que deciden abortar y exhorta a los Estados Parte revisen su legislación y permitan acceso a abortos seguros conforme a sus normas.

En el Distrito Federal se permite la Interrupción Legal del Embarazo antes de 12 semanas, conforme estudios realizados. Se ha abatido la mortalidad materna. Utilizan un método seguro mediante la ingesta de medicamento, lo que evita raspados, infecciones posteriores o infertilidad. Quienes se oponen a esta medida de salud pública recurrieron a la SCJN para cuestionar la constitucionalidad de la legislación local. En forma unánime los Ministros señalaron que la medida era legal y se protegía el derecho a decidir de las mujeres sobre su maternidad en términos constitucionales.

La herencia negra de Beatriz Paredes en el PRI fue la alianza con el PAN y las iglesias para reaccionar ante esta situación elevando a las constituciones locales el llamado Derecho a la Vida que solo ha criminalizado a las mujeres como homicidas, infanticidas con penas agravadas por consanguineidad. No se legisla sobre educación sexual, el PAN se ha opuesto, tampoco sobre cuidados neonatales o violencia obstétrica. Solo se imponen penas corporales, las cuales los padres biológicos evaden.

Hoy el PAN confirmó en voz de su Presidente Anaya que buscarán elevar el Derecho a la Vida a la Constitución de la Ciudad de México, lo cual cancelaría la Interrupción Legal del Embarazo que ha salvado vidas y frenado abortos clandestinos de alto riesgo. EPN asumió el compromiso ante la ONU de evitar embarazos de adolescentes, pero no cuenta con políticas públicas al efecto. Sería muy penoso que Manlio Fabio Beltrones y Mariana Moguel, dirigentes del PRI nacional y capitalino, repitan el esquema de alianzas con el PAN para criminalizar a las mujeres, a falta de políticas públicas en materia de salud sexual y reproductiva que las protejan. Ojalá no equivoquen el camino. No es un tema moral es de salud pública. La orientación que brindan los servicios de salud en el DF ayudan a que las mujeres decidan y muchas optan por continuar su embarazo.

Si por tus creencias, religión o convicciones no estás por la interrupción del embarazo, nadie puede obligarte, no lo practiques. Estamos ante la presencia de vida humana, aún cuando el derecho solo reconoce a las personas como titulares de éste, no es el caso del feto. Tampoco se puede imponer a otros valores o formas de vida que no responden al ejercicio de su libertad. Por eso es un tema delicado. Pero estamos hablando de un problema de salud pública en un Estado laico que debe tutelarla. No más mortalidad por abortos clandestinos debe ser la meta y dejar a la conciencia de cada individuo la toma de decisiones sobre su cuerpo y su vida. Abandonar las penas corporales por esta causa es acabar con una forma de violencia contra las mujeres.

Twitter:@Rosariodf

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