Opinión

De cabildeo y política

 
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Alerta de género. (Cuartoscuro)

Cierra el período de sesiones sin lograr acuerdos en torno al Sistema Nacional Anticorrupción. Tampoco se logró el Mando Único. La iniciativa del Presidente Peña sobre uso medicinal y liberación de consumo de marihuana se turnará a comisiones donde le acompañarán la de Gil Zuarth y la de Zambrano, más integrales pues abarcan producción y comercialización. La deliberación se irá al próximo período ordinario. Las mujeres alzan la voz y piden mejores leyes y acciones para protegerlas.

En twitter #MiPrimerAcoso y #VivasNosQueremos se hicieron virales al enviar testimoniales de los abusos y la violencia hacia las mujeres. Los relatos causaron sorpresa.La indignación soterrada salió a la luz y se unieron en 28 ciudades las voces contra la discriminación en una cultura patriarcal y machista. Este grito es a la vez una esperanza, pues invita a la acción, a borrar desigualdades y a construir una sociedad más libre e igualitaria. El Presidente Peña contestó vía twitter su compromiso es firme y decidido con las mujeres y que sus propuestas seguirán siendo respaldadas por su gobierno.

Apenas la semana anterior ONU MUJERES, INMUJERES, SEGOB, INEGI Y CONAGO realizaron foro “Alianza Contra la Violencia Hacia las Mujeres” donde se presentó estudio en torno a feminicidios, se presentaron cifras, datos duros, así como diagnósticos de la situación. Sin embargo, no es suficiente. Las alertas de género no funcionan. Es urgente un cambio. Logramos la igualdad jurídica, luego la equidad con cuotas, para después avanzar en la paridad en procesos electorales excluido el Municipio, que ha entrado por la vía judicial, aún acotado. Queremos estar en la toma de decisiones que afectan nuestras vidas.

No hemos logrado revertir una discriminación arraigada por siglos. Lograrlo implica avanzar hacia la igualdad sustantiva, como señala la ONU. La igualdad es principio que rige nuestras instituciones, es un derecho que permite acceder a la justicia. No existen empero condiciones jurídicas y materiales que permitan, no solo un trato igualitario entre hombres y mujeres, también la consideración en el reconocimiento de sus diferencias. Por eso no hay denuncias, el agresor sale impune del acoso como narran los testimoniales. Hay patrones familiares y culturales que inhiben.

Cierto, se han registrado avances en varios frentes para tutelar derechos de la mujer. Sin embargo, falta mucho para contrarrestar prejuicios, costumbres y prácticas que exacerban o legitiman la violencia en su contra. Alzar la voz es señalar existen condiciones sin posibilidad de opción que colocan a las personas en posición de inacceso a sus derechos como señala la SCJN.

Es indispensable incluir en la Constitución la igualdad sustantiva y la paridad como su instrumento, para regular en los más diversos ámbitos, una reconducción de los patrones culturales misóginos que tan naturales parecen a muchos hombre y mujeres. Hay iniciativas en el Senado al respecto, que no avanzan, pues se considera innecesario. Pues la realidad terca nos demuestra no es así. Legislar dicen muchos no resuelve en realidad porque la cultura se impone. No concuerdo. El hecho de señalar como delito la discriminación y la violencia que implica hacia las mujeres ayuda a la toma de conciencia y obliga a cambios en las escuelas, los centros de salud, las comunidades e incluso, las iglesias.

La democracia occidental se finca en la igualdad, primero sólo entre hombres, pero hoy las mujeres reclaman ese reconocimiento. La discriminación es histórica. Sin derecho a la propiedad, ni a la herencia, ni a la patria potestad, ni a la educación, ni a la representación jurídica, ni a la salud sexual y reproductiva, las mujeres han avanzado en su lucha con claroscuros. En México hay un incremento en la trata y los feminicidios en los últimos años. Las desapariciones no se investigan, no se han homologado las leyes locales para proteger derechos humanos, hay fuertes rezagos y muchas resistencias.

Si no se eleva a rango constitucional la igualdad sustantiva y sus instrumentos como la paridad y se tutela la mayor participación de las mujeres en los sectores público y privado, tardaremos mucho en avanzar como sociedad. En la Ciudad de México se presenta la oportunidad con la nueva Constitución. Esperemos Miguel Ángel Mancera y los constituyentes la aprovechen.

Twitter:@Rosariodf

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