Opinión

De cabildeo y política

 
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INE

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. El objetivo es impulsar la lucha por la igualdad inherente a la democracia, a fin de erradicar violencia y discriminación de género. Se ha banalizado el festejo y en muchos casos se centra en los roles de femineidad, de madre, esposa, con flores y chocolates, que desde luego nos agradan, pero nos gustan más el respeto, los derechos y la libertad que por siglos nos han conculcado. Caso extremo de ofensa frívola el festejo en Veracruz de la Secretaría de Seguridad Pública con strippers.

Con el acceso de las mujeres a la propiedad, al matrimonio consensuado, a la patria potestad, a la educación, al trabajo remunerado, a la igualdad jurídica y ya en el siglo XX al voto y a los derechos políticos han cambiado los roles. Segregar y discriminar a la mitad de la población tiene costos para el desarrollo de la sociedad. La violencia de género para someter a las mujeres es una dura realidad.

Devaluar autoestima mediante estas prácticas condenan también a los hombres a una vida de frustración. El feminismo surgió con reivindicaciones laborales y derechos plenos, pero siempre ha requerido del apoyo de la sociedad toda.

Existe aún la idea de que las mujeres deben ganar sus espacios por sus propios méritos. Se dice es lo correcto e incluso se habla de que las oportunidades deben ganarse a pulso. Eso no aplica a los varones, ellos no necesitan justificar sus aptitudes o ineptitudes. Nadie considera las dobles cargas de trabajo de las mujeres en el ámbito doméstico, rol de género, no remunerado, que debe cumplirse como condición de la entrada al mercado laboral. Ciertamente las nuevas generaciones están ya rompiendo paradigmas.

Para cerrar la brecha de la desigualdad, la ONU estableció acciones afirmativas para tutelar derechos de grupos vulnerables. Surgieron así las cuotas para diversas minorías. El feminismo retomó este mecanismo para garantizar espacios de participación política e inclusión social. Las cuotas son medidas compensatorias temporales que buscan generar una cultura de igualdad y no discriminación.

En México el mecanismo se introdujo en 1994 en ley electoral para un 30% a un género de las candidaturas plurinominales de los partidos.

Muchos partidos mandaron a las mujeres a los últimos lugares de las listas. Después la cuota se amplió a 40% y a todas las candidaturas, tanto plurinominales, como uninominales. Mandaron a las mujeres a distritos perdedores y surgieron las diputadas “juanitas” cuyo suplente era un hombre. Así Beatriz Paredes hizo diputado al impresentable Cuauhtémoc Gutiérrez y a otros más.

Las reformas políticas crearon Tribunales Electorales para dirimir conflictos entre partidos o al interior de los mismos apegados a criterios de legalidad. Las mujeres impugnaron la simulación. La sentencia del TEPJF estableció propietario y suplente debían ser del mismo género, las listas debían alternar uno a uno, y tuteló derechos políticos de las mujeres. La reforma política de Peña Nieto introdujo un nuevo avance, el criterio de paridad que ya ONU Mujeres impulsa, 50-50 para 2030.

La paridad no es una cuota, es un mecanismo para acelerar la inclusión de las mujeres y dar vigencia a sus derechos humanos. El concepto plasmado en el artículo 41 constitucional sólo aplicaba a candidaturas a Congreso de la Unión y Locales. Pero tras litigio la SCJN determinó que los cabildos como órganos colegiados debían seguir este principio.

Nuevos alegatos ante el TEPJF determinaron que conforme al principio de progresividad en la tutelación de los derechos humanos, este criterio debía aplicarse también a las candidaturas a Presidencias Municipales y que tratándose de impares, el mayor número se debía otorgarse a una mujer.

Con base a los criterios del TEPJF el INE emitió lineamientos para que en las elecciones locales de 2016 se aplique la paridad o se rechacen los registros de los candidatos de los partidos. Estableció que en listas plurinominales una mujer encabezará la misma, situación posteriormente rechazada, pero por primera vez, rebasaremos el histórico mayor porcentaje de 7% de mujeres Presidentas Municipales. Avanzamos y esos son los festejos que deben prevalecer en el Día Internacional de la Mujer.

Twitter:@Rosariodf

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