Opinión

De cabildeo y política

 
1
 

 

Margarita Zavala.

El Financiero incorpora a Alejandro Moreno como responsable de Encuestas y Estudios de Opinión. El pasado lunes publicó encuesta de preferencias de candidatos presidenciales hacia 2018. Los resultados son interesantes. Primero porque el 36% de los encuestados prefieren un candidato independiente a una opción partidista, lo que implica un tercio del electorado, equivalente a lo que tradicionalmente obtiene cualquiera de los partidos mayoritarios. Segundo, porque presenta a posibles candidatos que son aceptados tanto como independientes, como por partido, son Miguel Ángel Mancera y Margarita Zavala.

Tercero porque el PRD solo cuenta con una carta, la del propio Mancera. Y como cuarto resultado, el posicionamiento de Miguel Ángel Osorio Chong frente al resto de los posibles presidenciables del PRI.

En 2016 con las elecciones en 12 entidades, se definirá más claramente el panorama. Especialmente para Manlio Fabio Beltrones posicionado con Eruviel Ávila en un segundo lugar. Las cosas para el PRI con las alianzas PAN/PRD no pintan fáciles, y las divisiones en Aguascalientes y Quintana Roo complican el escenario. Sin embargo; el carácter nacional y la estructura de este partido abonan a su favor. En comparación, las divisiones al interior del panismo y el perredismo son profundas, les resta intención de voto en Oaxaca y otras entidades. No deja de ser interesante que Zavala esté mejor posicionada que Moreno Valle quien viene trabajando su posible candidatura por años, y que Anaya, de reciente aparición, se ubique en segundo lugar.

La aparición de MORENA introduce un factor en la intención de voto que sumará a inconformes ante la crisis de los partidos, pues se ha posicionado como la verdadera oposición. La encuesta no habla de AMLO pues ahí las preferencias son todas para él, no es necesaria una medición. Lo interesante será la alineación que resulte de las elecciones de 2016. Habrá descartes y reposicionamientos de precandidatos en los partidos, excepto en Morena, y puede avanzar un posible frente de independientes.

Si bien muchos critican que los independientes no son tales, pues todos tienen antecedentes de militancia partidista, este no es un asunto que impacte a los electores. Ante el desplazamiento de las ideologías por el pragmatismo, ante la conformación de camarillas que se preocupan más por el poder que por el servicio, no es de extrañar el sentido de frustración y de traición que los ciudadanos expresan ante los partidos.

Romper acuerdos cupulares y decisiones de una clase política que no refleja las causas ciudadanas parecen orientar esta preferencia por independientes. No existen en política los químicamente puros, no estarían en ese ámbito, que requiere de conocimiento.

El control que los partidos ejercen teóricamente frente a sus gobernantes electos solo se vislumbra ante procesos electorales competidos. Por tanto, la concepción del compromiso partidista y la ética política se desvanecen. Esto implica una percepción de que los independientes, aún cuando no cuenten con controles, estarán más cercanos a los ciudadanos y sus necesidades, su equipo lo nombran sin compromisos partidistas y pueden, en teoría, incorporar perfiles más profesionales en sus responsabilidades. Esto implica un cambio cualitativo frente a lo que tradicionalmente se aceptaba en la práctica política tan solo unos años atrás donde el compromiso partidista era bien evaluado. Pero los partidos no desaparecerán y seguirán siendo las instituciones de interés público que conforman gobiernos a través de la competencia electoral.

Según otra encuesta publicada ayer en El Financiero, de preferencias electorales, los partidos cuentan con un voto duro de 33%, aunque para triunfar requieren del otro 40% de electores que cambian sus preferencias. Del total de encuestados 58% se identifica con un partido, PRD y Morena dividen las preferencias de la izquierda con un 8% cada uno. El PRI se mantiene al frente con un 27%, es decir, muy competitivo. Seguirá pues una competencia donde los independientes, limitados por requisitos y acceso a recursos, seguirán en desventaja, pese a una favorable opinión frente a sus candidaturas. Las encuestas muestran una opinión pública en un determinado momento, pero son los actores políticos quienes pueden o no cambiar tendencias.

Twitter:@Rosariodf

También te puede interesar:

De cabildeo y política

De cabildeo y política

De cabildeo y política