Opinión

De cabildeo y política

10 febrero 2014 4:57 Última actualización 07 agosto 2013 5:22

 
 
Rosario Guerra
 
 

Hoy EPN envía al Legislativo la iniciativa para impulsar una Reforma Energética. Si PAN, PRD y PRI concuerdan en modificar el régimen fiscal de Pemex y liberar recursos para inversión, si de hecho ya se ha abierto a inversión privada el gas y otros rubros, ¿cuál es el tema de fondo que desatará el debate más polémico del siglo XXI en el Congreso?
 
 

¿Es acaso el romper monopolios públicos del Estado? ¿Es un problema de corrupción en contrataciones que se potencia?¿Es un tema ideológico ligado a la herencia cardenista?
 
 
¿Es tan solo la rentabilidad o nacionalismo? Todos estos ingredientes están presentes, pero el fondo es la renta petrolera, es decir la diferencia entre el costo de la extracción y el valor de los hidrocarburos, que define una ganancia. Aumentar la renta petrolera depende de tres factores, precios de mercado, volumen de producción y costos de extracción.
 
¿Cómo lograrlo y a quien beneficia?
 
Y ahí está el detalle…
 
 
Pemex y CFE requieren inversiones importantes para modernizarse e incidir en una mayor competitividad del país. Así pues, decidir qué  rubro puede ser objeto de inversión privada nacional y extranjera, implica una redefinición del modelo que ha prevalecido hasta el momento, incluye quien toma las decisiones, cómo se instrumentarán, como se evitará una creciente corrupción, y como se compartirá la renta petrolera con los inversionistas, según el proyecto de que se trate.
 
 

Abrir la inversión nacional y extranjera directa en los distintos procesos de la producción de hidrocarburos, de electricidad y otras fuentes de energía requiere de reformas constitucionales, tema que el PRD rechaza categóricamente. Pero no se vislumbran opciones, pues liberar a Pemex de su carga fiscal tiene dos aspectos difíciles. El primero, que estos recursos no son suficientes para aumentar la renta petrolera, y el segundo, provocan un 'hoyo' en los ingresos públicos lo que requiere de un incremento en la recaudación de ingresos no petroleros y obliga a aumentar tasas y base gravable, que serán parte de la Reforma Hacendaria.
 
 

PRI y PAN coinciden en parte, tienen mayoría suficiente para con sus aliados aprobar cambios constitucionales, las izquierdas se encuentran en una encrucijada pues si son excluidas se radicalizarán  y hay varios frentes explosivos no sólo la protesta callejera, sino de grupos que van desde guerrilla, autodefensas,  APPO, y claro, el narco y su violencia.
 
 
Pero si negocian alternativas, también las dirigencias enfrentarán la descalificación, no por las reformas, sino por las pugnas internas por el control partidista y los votos.
 
 
En el PAN divisiones internas amenazan acuerdos. Senadores corderistas presionan por condicionar la Reforma Energética a la Reforma Política y plantean un cambio en el sistema político --tema de acuerdo-- con una visión de posiciones de poder, a costa de gobernabilidad, con la intención de avanzar hacia el parlamentarismo…cuando no han podido resolver temas como la transparencia en el Ifai y nombramiento en el IFE.  
 
 
Imaginen los chantajes si el Congreso aprobase nombramientos de secretarios de Estado, quien destraba desacuerdos…ni siquiera hay dictámenes para periodo extraordinario que está en puerta.
 
 

El PRI sabe lo que les espera, César Camacho dice que darán la batalla hasta en las calles si fuese necesario, para impulsar su Reforma Energética, a la que seguirá un incremento de impuestos que el 8 de septiembre se presentará al Congreso.
 

Escenario complicado

Lo grave sería que por presiones no se diese la Reforma Energética, se activen movimientos radicales, el petróleo pase a la historia ante otras fuentes energéticas, no haya suficientes inversiones y la pobreza que existe se siga perpetuando hasta explotar…por eso es tan importante que la propuesta de EPN otorgue certeza y claridad a propios y extranjeros, sobre cómo se manejará la renta petrolera que garantice el desarrollo del país, cómo evitar corrupción…pues los desacuerdos son más fáciles de entender, que los acuerdos.