Armonizar, arma contra la opacidad
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Armonizar, arma contra la opacidad

COMPARTIR

···

Armonizar, arma contra la opacidad

13/04/2018
Actualización 13/04/2018 - 14:26

Con cariño, a la lobita de la lobita .

He escuchado en varias reuniones de las organizaciones empresariales, como Coparmex y el CCE, su preocupación razonada sobre el tema de la armonización contable, particularmente a nivel estatal y municipal, asunto en el que la Auditoría Superior de la Federación juega un papel importante. Prueba de ello es la firma, hace unos días, del Convenio de Colaboración entre la SHCP, la ASF y las auditorías superiores de los estados, para fortalecer la implementación de la Ley General de Contabilidad Gubernamental.

Sus antecedentes nacen en Hacienda, cuando la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas inició la edición del Diagnóstico Integral de las Finanzas Estatales. El tema destacó a partir de los trabajos realizados en la subsecretaría de Egresos, este es el de la homologación de la contabilidad gubernamental. Recuerdo dos anécdotas, una cuando pedimos a Finanzas de un estado la estimación en Ley de Ingresos del Impuesto Sobre Nóminas y no nos la dieron porque “seguro los queríamos molestar”; o cuando en otro estado cercano al Pacífico, decía que se pagarían participaciones a los municipios “de acuerdo con las posibilidades financieras del estado”, violentando la Ley de Coordinación Fiscal. Hoy eso ya no se puede hacer.

Durante la Convención Nacional de las Haciendas Públicas, una de las mesas que tuvo un número importante de acuerdos entre los tres órdenes de gobierno fue precisamente la de armonización contable, transparencia y rendición de cuentas, como temas pendientes para lograr avances importantes en las finanzas estatales y municipales, hacerlos en el mediano plazo menos dependientes de las transferencias federales y eliminar la opacidad en el manejo de los recursos púbicos.

La opacidad es un tumor que explota cuando se convierte en impunidad. De ahí que el tema toma fuerza en 2008 cuando se crea la Ley de Contabilidad Gubernamental, y en 2009 con el Consejo Nacional de Armonización Contable (Conac) como ente de coordinación para la armonización contable a través de la generación de normas y lineamientos para una buena información financiera y presupuestal de las haciendas públicas. En las sesiones del consejo, la ley establece que se procurará invitar al titular de la ASF, que forma parte de su consejo consultivo.

Se trata de unificar la normatividad estatal con la ley federal, con el fin de alcanzar cuentas públicas uniformes, sin obviar las diferencias entre órdenes de gobierno, con el objetivo mayor de fortalecer la rendición de cuentas, lo cual proporciona una mejor base para los procesos de fiscalización.

La Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales adopta con entusiasmo este tema, principalmente para la armonización de la contabilidad municipal, fortaleciendo a su órgano técnico, el Indetec (Instituto para el Desarrollo Técnico de las Haciendas Públicas), cuyos resultados han sido importantes dada la complejidad de niveles de desarrollo, lo cual significa una mayoría de municipios en condiciones de pobreza, acceso limitado a tecnologías, de acceso a internet, de personal calificado. Se han dado avances, pero aún son insuficientes, sobre todo -como señala el reporte de evaluación de la armonización contable, del tercer trimestre de 2017- en los municipios pequeños donde el rezago es mayor.

La ASF revisa desde 2012 los avances de la armonización contable, incluso hay un apartado en los Informes de Resultados de las cuentas públicas revisadas.

Los objetivos de armonización para los estados concluyeron en 2014, y para los municipios debieron haber concluido en 2015. Sin embargo, en 2017 aún hay rezagos que atender, pero en el caso del Poder Ejecutivo de los estados es de casi el cien por ciento; en los otros poderes y los organismos autónomos de 90 por ciento, y el rezago se concentra en los municipios más pequeños.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.