Opinión

Cuidado con los 'asesores' financieros

 
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Asesor. (ambito-financiero.com)

El ejecutivo sonríe al preguntarle sobre la responsabilidad que tiene de velar por el patrimonio de sus clientes: “Tal cosa no existe, quienes aconsejamos sobre la compra y venta de acciones tenemos intereses derivados de las mismas necesidades de la casa de bolsa y de nuestras comisiones”, dice un exitoso asesor de una institución financiera. “Sí, busco que mis clientes ganen, pero también veo mis propios intereses”, se justifica.

Tal franqueza pone en evidencia la importancia de estar mejor preparados para intervenir en la toma de decisión sobre nuestras inversiones.

En diferentes ocasiones he sugerido consultar con algún asesor financiero; sin embargo, debo admitir que tal ejercicio es complicado y tiene sus riesgos.

Una sencilla muestra de lo devastador que puede ser el exceso de confianza es la crisis de 2008, donde quedaron expuestas instituciones prestigiadas que invitaron a sus clientes a comprar bonos chatarra. En un caso extremo está el fraude de Bernard Madoff, quien engaño a la élite de Wall Street.

En un terreno cotidiano es imprescindible reconocer a quienes más bien son vendedores. Ahora todo mundo se dice asesor, cuando en realidad están tratando de colocar un servicio y ganar su comisión. Esto pasa con frecuencia con los ejecutivos de bancos, aseguradoras y promotores de fondos. A veces se atreven a prometer condiciones totalmente fuera de mercado y de los mismos contratos.

Todos nos hemos topado con ejecutivos que nos ven con signo de pesos e intentan colocar a toda costa un determinado producto.

Incluso, la preparación técnica tiende a ser deficiente y desconocen con la profundidad necesaria lo que está ocurriendo. En el mejor de los casos siguen las instrucciones de sus superiores en cuanto a lo que deben decir a su clientela.

En este mismo espacio ya he comentado sobre quienes “no saben que no saben” es decir, son ignorantes de sus limitaciones.
Esto es peligroso porque nos encontramos con estos personajes que “creen saber” y además son muy buenos comunicadores. Una terrible combinación porque pueden ser populares en televisión, prensa o radio.

Prefiero presentar una visión poco optimista para que seamos cuidadosos al seguir las recomendaciones de un tercero. Lo prudente es aprender sobre las alternativas de inversión para diferenciar a quienes en verdad nos están dando un buen consejo, de los que no tienen la menor idea.

Reitero: El único preocupado por tu presupuesto, eres tú mismo.

Twitter: @finanzasparami

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