Opinión

Cúcara mácara

 
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Iguala.

La noticia ha levantado una tolvanera. Gil lo leyó en su periódico Milenio: las dirigencias del PAN y del PRD entregaron al secretario de Gobernación y a la titular de la PGR, Arely Gómez, las listas de sus candidatos para el proceso electoral del 5 de junio y asegurarse de que no haya otros casos como el de José Luis Abarca y Lucero Sánchez. Los presidentes del PRD y del PAN solicitaron, por separado, a las dependencias federales que les informen en caso de que existan indicios de vínculos ilegales de sus candidatos.

Agustín Basave, Basave a caballo, reconocido alianciólogo de la política nacional, expriista de cepa y sopa, colosista de hueso colorado, académico de prosa pétrea, político de principios elásticos como la boligoma perredista, le ha pedido a los subalternos del gobierno del Presidente Peña que por favor le investiguen a sus candidatos. Nosotros de plano no podemos ni podremos: ¿nos ayudan?

Por su parte, el joven vendaval de la dirigencia panista, Ricardo Anaya, en compañía de Basave, Basave a caballo, solicitará a los presidentes del senado, Roberto Gil, y de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano, que desde la comisión bicameral de Seguridad Nacional pidan información a los órganos de inteligencia del Estado sobre vínculos con el crimen organizado.

Anaya promete dejar de lado algunas de sus pasiones: el Xbox y el Grand Theft Auto, los memes muy chistosos, el FaceBook y otros de sus instrumentos políticos letales, todas estas necesidades las pospondrá para revisar los informes de la PGR sobre sus candidatos.

Si Gil ha entendido algo, cosa improbable, a este mecanismo del perredismo y del panismo se le llama transferencia de responsabilidades: a mí que me esculquen, si mis diputados son piezas del crimen organizado, protesten ante la PGR, institución que los investigó, nosotros nomás les prestamos el color del partido, el sello, el logo. Poca cosa. Es que de veras.

Mal de muchos

Carlos Puig ha citado en su columna “Duda razonable” de su periódico Milenio la introducción de la carta de Anaya en la cual pide que la PGR se sirva aprobar a sus candidatos. Se trata de un documento que el dirigente del PAN escribió con la enjundia que le caracteriza: “el crimen organizado ha logrado infiltrarse a nivel legislativo, ustedes lo saben, en este momento hay acusaciones sobre una diputada local de Sinaloa y sobre un diputado local de Veracruz. Pero incluso, hay que decirlo y subrayarlo, el crimen organizado ha logrado infiltrarse hasta lo más alto a nivel estatal”.

El recurso de Anaya es de una profundidad que deja a Gamés con la boca cerrada: nuestra diputada panista, Lucero Sánchez López, cercana amiga de Joaquín Guzmán Loera no es la única, también en el PRI hace aire, y en el PRD ventarrones. La verdad sea dicha (muletilla patrocinada por Liópez y Morena) suena fuerte, muy fuerte, que el PAN haya postulado a la novia del Chapo Guzmán, pero al dirigente panista le parece que consuelo de muchos, mal de tontos, o como se diga.

A otra ventanilla

Como rayo y centella, la Procuraduría General de la República ha aclarado que se encuentra legalmente impedida para revelar los posibles vínculos de los candidatos con el crimen organizado pues sólo indaga delitos del orden federal previa denuncia o querella que se presente al respecto en el que se narre los hechos que se consideren delictivos: “la legislación federal establece las reservas de la información contenida en los expedientes a la cual sólo tienen acceso el inculpado, el defensor, víctima u ofendido por un delito; en consecuencia la institución se encuentra impedida para proporcionar información alguna relacionada con las investigaciones que lleva en curso”.

Así las cosas y las casas (muletilla patrocinada por Grupo Higa ya para la eternidad), Basave, Basave a caballo y Anaya, vendaval de juventud, necesitan no sólo candidatos que rechacen al crimen organizado sino, y no es poca cosa, un departamento jurídico que les impida hacer el ridículo de forma tan contundente.

Unos abogados que les digan a los dirigentes algo así: doctor Basave, Basave a caballo, eso que va usted a pedir es una tontería monumental, evítese el numerito. Y un jurista que le dijera a Anaya: don Ricardo, mejor insista usted con el Xbox, porque lo de la Procuraduría está en chino. En fon.

La máxima de Mark Twain espetó dentro del ático de las frases célebres: “Honestidad, la mejor de todas las artes perdidas”.

Gil s’en va

Twitter:@GilGamesX

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