Opinión

Cuatro magníficos

La noticia del torneo: Neymar en el césped, tendido y con un rictus de dolor. Increíble, el hombre del Barça sufrió una fractura en la tercera vértebra lumbar. La lesión no requiere de una intervención, pero sí de un corsé durante cinco semanas. Gil tuvo un poco de culpa pues no creyó nada de lo que vio cuando Zúñiga se le fue encima al astro brasileño y le puso la rodilla en la espalda. La verdad es que Neymar es un alumno destacado en el arte dramático. Gamés lo ha visto una, diez veces rodar por el pasto como si le hubieran dado un tiro en una pierna cuando en realidad apenas lo ha rozado el rival. El lobo y etcétera.

Sin Neymar, Brasil se las verá negras para superar a Alemania en el partido de semifinales del torneo. De por sí, de entre los cuatro equipos que batallan por la copa, Brasil es el más flojo. Gil lo leyó en su periódico El País. Neymar será baja entre tres y cinco semanas. No es poca cosa en ningún sentido. La FIFA le pagará al Barça una parte de la baja. El joven Neymar gana 24 mil 109 euros diarios. No se desmayen, lectora y lector, cuando Zúñiga atropelló a Neymar, le dio un rodillazo a uno de los jóvenes de mejor paga en el mundo. Aigoeeei.

Semifinales

Se ha impuesto la geopolítica del futbol en las semifinales de la Copa del Mundo de Brasil 2014. Pese a la rebelión de los débiles, la fuerza y la tradición se han impuesto: Brasil, Alemania, Holanda y Argentina velan las armas para encontrarse en semifinales. Los belgas no resultaron al final el caballo negro cuyo jinete Hazzard los llevaría más allá de los cuartos, aunque protagonizaron el mejor partido del torneo, o el más emocionante, contra Estados Unidos. Argelia hizo sudar a los alemanes, pero los teutones en dos o tres jugadas liquidaron la esperanza argelina. México le jugó a Holanda de frente y tuvo contra la pared quizá al mejor equipo de la copa, pero en cinco minutos holandeses, un error y una trapacería, los mexicanos se fueron al diablo. Brasil avanzó de nuevo a tropezones sobre Colombia y un rodillazo criminal le fracturó una vértebra a Neymar.

Gamés no espera mucha emoción en los juegos de las semifinales después de lo que vio en los cuartos. Partidos insípidos y aburridos aun con el sitio de Holanda sobre Costa Rica y el valor tico aguantando los embates de tres de los mejores jugadores del mundo: Robben, Van Persie y Sneijder. Si pienso en Brasil vs Alemania debería imaginar un encuentro nuclear, pero no han mostrado más que lo necesario para llegar a la ruta final del torneo. Preveo un juego egoísta, cerrado, en constante desprecio con la emoción. Espero equivocarme.

Argentina vs Holanda suena a una final adelantada. La catastrófica pérdida de Di María ha puesto a temblar a los argentinos, pues Di María se había convertido en pareja natural de Messi y motor del equipo, el acto propiciatorio de la genialidad de Messi. No parece que Gonzalo Higuaín puede tomar esa rienda, el control y el liderazgo no forman parte de su carácter. Gamés es de la opinión de que Holanda se ha llevado los méritos y las medallas de la emoción, el buen juego, la generosidad con el espectáculo. Si el futbol y la vida avanzaran de acuerdo a cierta justicia o ciertos equilibrio, Holanda debería ser campeón. Ya es tiempo de que levante la copa.

La final

Gil ve la final en una bola de cristal que le regalaron en La Lagunilla: Holanda contra Alemania, lo cual rompería la jetatura de que los mundiales de América son para los americanos y los de Europa para los Europeos. Amigos que no malquieren a Gil le dicen que ha sido un Mundial sin emoción, incluso aburrido. La edad provecta de Gamés le permite afirmar que este Mundial ha sido uno de los mejores torneos en muchos años. Por cierto, cuando Gilga vio a los ticos de rodillas en el medio campo mientras los holandeses se abrazaban de pie, no quiso pensar lo que debió pensar: en Latinoamérica estamos jodidos.

La máxima de George Bernard Shaw espetó en el ático de las frases célebres: “Denle al hombre salud y metas a alcanzar y no se detendrá a pensar si es o no feliz”.

Gil s’en va