Opinión

¿Cómo es ser jurado en Cannes?

¿Qué significa ser jurado del mayor festival de publicidad a nivel global? Sebastián Arrechedera, fundador de Arrechedera Claverol, comparte su experiencia desde Francia.
 
 

 

Cannes Lions


A la salida del aeropuerto veo una señorita, que bien podría estar en una portada de Elle, con un cartel con mi nombre. Cuando me estrecha la mano en señal de bienvenida, me doy cuenta que realmente debería estar en la portada de una revista de fitness.

Así es mi bienvenida al Festival “Cannes Lions” 2015. El Óscar de la publicidad, el premio más importante a nivel mundial en el que año tras año se llegan a recibir hasta 44 mil (si, cuarenta y cuatro mil) inscripciones de todas partes del mundo. Desde comerciales de televisión, pasando por casos digitales y de mobile, gráfica, radios… En fin todos los medios con los que las marcas se están comunicando hoy en día con la gente en todo el mundo.

En mi caso esta vez me tocó ser jurado de Film, esto quiere decir que voy a tener que ver ocho días enteros de piezas audiovisuales. Desde un corto de 40 minutos japonés pasando por un viral de India para digital de 2 minutos hasta un comercial de 30 segundos hecho para televisión en Inglaterra.


Cuando me subo a la camioneta hay una caja blanca con mi nombre y ahora sí me siento como en Misión Imposible. La abro con cuidado como para no romperla, sobre todo por aquello de poder luego ir con mi papá para que vea que valió la pena pagar la carrera por más extraño que sonara tener un hijo diseñador gráfico.

Cuando la abro me doy cuenta que es tarea. Un libro con todas las reglas de las inscripciones, estadísticas de años anteriores, consejos de otros jurados sobre el proceso y una lista con todas las reglas de cómo se juzga.

Este año el festival de Cannes rompió récord de inscripciones con más de 44 mil en todas las categorías. Y México también creció en número de inscripciones, al llegar a 850. Las calles de la Croisette, que recientemente se llenaron con los cineastas del mundo, esta semana están atiborradas de gente de todo el mundo de las comunicaciones y el marketing; en las avenidas se oye hablar cualquier idioma existente y son tantos los delegados que asisten que se cierra el paso a vehículos.

México también rompió récord de asistencia de delegados con 116 profesionales de la industria que vienen a nutrirse de las mejores ideas y a esperar que alguna de sus campañas o piezas se lleve el tan deseado León (así se le llama al premio). Desde el creativo junior que viene por primera vez, pasando por el director de marketing que ha venido un par de veces, hasta el director de cuentas.

A estas alturas ya llevo dos días juzgando. Me hice amigo del italiano, del argentino, del brasilero y del alemán, entre otros, que son los mejores para ir a echar una merecida cerveza después de horas largas de trabajo metidos en un cuarto oscuro viendo horas de film. Pero como nos van rotando día con día, sigo conociendo los puntos de vista de la francesa, del japonés y del de Dubai. Eso es lo rico de un jurado. Los puntos de vista, entender las realidades culturales y de pensamiento de otros mundos que no tenía ni idea. Porque la comunicación tiene que ver con el entorno cultural y cómo piensa cada país. Sin contexto, una idea termina siendo una ocurrencia.

Este lunes fue la inauguración oficial del festival, pero Leo Burnett México ya había ganado, se llevó el Grand Prix de la categoría “Health” que premia los mejores mensajes de la industria de la salud y cuidado personal con su trabajo “Intimate Words” para Always. Esto quiere decir que el país se llevó el Gran Premio de la noche entre las miles de piezas inscritas este año en esa categoría. Además de otros seis premios.

Las noches de reunión son en el hotel Martínez. Todo el mundo celebrando el encuentro de las ideas, algunos suertudotes hasta altas horas de la madrugada y otros que tenemos que chambear pues a horas no tan altas. Pero es parte del festival poder compartir una cerveza con un amigo de otro país que seguramente conociste en otra edición y que nunca más volviste a ver.

Hay un momento interesante en cada día de premiación que a mí me tocó vivir en carne propia en 1999 cuando todavía era joven, es la competencia de “Jóvenes Creativos”. En ella, los profesionales menores de 28 años que ganaron su competencia nacional, reciben un problema de índole social y tienen 24 o 48 horas dependiendo de la categoría, para crear un caso o una pieza de comunicación. El país está enviando tres “duplas” a las categorías de Film, Cyber (digital) y gráfica a representar la bandera. Es sin duda uno de los momentos más emotivos de la premiación ver a los chavos ganadores pararse emocionados casi sin creer lo que les está sucediendo. A mí me va a tocar evaluar el próximo sábado el trabajo de los “Young Creatives” de film. Espero de corazón que los nuestros se luzcan y ganen un premio que le perteneció al país en años recientes.

Por otro lado, está bueno poder oír hablar a gente de la talla de Marilyn Manson o la editora en jefe de “The Guardian”. Hay pláticas de más de 100 expertos globales que comparten en el escenario sus puntos de vista sobre cómo está cambiando el mundo de las comunicaciones.

Para marcar nuestro sello de país en esta fiesta de la comunicación la AMAP (Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad) hace como desde hace cuatro años la famosa “Casa México". Y no falta el nórdico que enamorado de nuestra cultura termine hablando con los mexicanos que nos reunimos a echarle buena vibra al país. Y es que desde hace unos años la industria publicitaria se ha unido más que nunca sobre todo en estas fechas, porque nos dimos cuenta que unidos hacemos más.

Las esperanzas siguen siendo esperanzas y a estas alturas cuando apenas arranca el festival se espera que México pise fuerte como lo ha venido haciendo cada año y se rompa el récord de 24 Leones que logró en 2014. Para eso va a hacer falta que todos, incluidos lo que lean estas líneas, tiremos buena suerte al trabajo. Porque aunque siempre se trata de que una buena idea gana por mérito propio, no es tarea fácil si pensamos que solo el 10 por ciento de las inscripciones pasan a la “lista corta” y se premia menos de un 3 por ciento del trabajo inscrito.

Pero cuando apenas esto comienza, se sienten las ganas de ver el buen trabajo inspirador que nos haga volver con ganas de comernos el mundo y de compartir un rato entre risas en este extraño pero divertido mundo de las ideas.