Opinión

Cuando las cifras no son lo que parecen


En la economía, a veces las cifras no son lo que parecen y hay que indagar su real significado.
 
Ayer, el INEGI informó que en la primera quincena de mayo no hubo inflación, sino una deflación de 0.35% respecto del final de abril. Pero, al mismo tiempo, nos señaló que en comparación con el mismo punto del año pasado, el crecimiento de los precios fue de 4.72% en la primera quincena de mayo, cuando había sido de 4.58 % al cierre de abril.
 
¿Cómo es que, por un lado, pareciera que los precios bajan y, por otro, que la inflación sube?
 
Ésa es una de las paradojas que hay en las mediciones de ciertas variables económicas y que a veces generan confusión cuando no se observan con detalle.
 
En este caso, ocurre que en las primeras quincenas de mayo siempre hay deflación, porque las tarifas eléctricas bajan por el verano en diversos puntos de la República. Por ejemplo, el año pasado la caída de los precios en la misma quincena fue de 0.48 %.
 
Sin embargo, cuando se compara un año contra el otro se anula este efecto que ocurre sólo en la quincena (o en el mes, cuando se mida completamente). De esta manera, puede ser que cuando se quita este efecto estacional al hacer la comparación anual, la inflación -como en este año- resulta más elevada.
 
Hay otra estadística que también genera confusión con frecuencia. Se trata de la Inversión Extranjera Directa (IED). En este caso, el problema deriva de la forma en que se realizan los registros, que a estas alturas del año sólo se tiene una parte.
 
Si se comparan las cifras de Inversión Extranjera Directa que da a conocer de manera preliminar la Secretaría de Economía contra las que están registradas en la cuenta del Banco de México, como ocurrió esta semana, tendrá la impresión de que -por ejemplo- la de este año fue más baja en 12 millones de dólares a la del año pasado.
 
Sin embargo, si lo que se comparan entre sí son las cifras preliminares dadas a conocer con un año aproximado de diferencia, resulta que el dato de este año es más alto en 615 millones de dólares.
 
Dada esta discrepancia, la Secretaría de Economía, desde la época en la que Eduardo Sojo estuvo a cargo, presenta la segunda comparación.
 
Sin embargo, debe subrayarse que éste no es el estándar de comparaciones de las cifras de balanza de pagos. En todas las otras, se contrastan cifras preliminares (que luego se revisan) contra cifras definitivas, sin necesidad de establecer 2 series diferentes. Simplemente se revisan en el futuro.
 
El caso especial de la IED es que a veces las diferencias son tales que distorsionan la evolución de la variable. No va a ser este año el caso, pero por ejemplo, la cifra definitiva de 2011 fue superior en 53% a la preliminar.
 
Entre paréntesis, hay que decir que puede darse por hecho que 2013 (como le he anticipado en esta columna) va a ser el año en el que la Inversión Extranjera Directa sea la más alta de toda la historia.
 
En junio, es decir, en el segundo trimestre de este año, se va a hacer efectiva la operación de compra de Grupo Modelo, con una operación en la Bolsa que al final va a sumar 20,102 millones de dólares. Con este sólo impulso, tenga la certeza de que tendremos el monto más elevado de toda la historia.
 
Va una última paradoja. ¿Crecimos realmente 0.8% en el primer trimestre?
 
Ya le comentamos en este espacio que luego de quitar las distorsiones generadas por la estacionalidad, en realidad crecimos algo así como 1.8%.
 
Aunque la estadística original refleje probablemente un brinco en el segundo semestre y veamos tasas cercanas a 4%, en realidad no lo vamos a percibir mucho, porque el nivel del crecimiento en la primera mitad de este año no será tan baja como en principio parece.
 
La última paradoja que le hemos subrayado una y otra vez es que tenemos una mucho mejor expectativa de largo plazo, aunque tengamos un panorama mediocre para los meses inmediatos.
 
Twitter: @E_Q_
enrique.quintana@elfinanciero.com.mx