Opinión

¿Cuándo dejo el negocio y me retiro?

 
1
 

 

Facciones. Desesperación. Rostros. Preocupación. (Reuters)

Recientemente me platicaban de un empresario que murió de 80 años trabajando como director general de su compañía. Si bien es un acto “heroico” laborar hasta esa avanzada edad, es cuestionable si se extendió el liderazgo más allá de lo prudente.

Un paso complicado en términos de los negocios familiares es retirarse; incluso, aunque exista un protocolo y se haya hecho todo el proceso de selección del sucesor, es difícil dejar una actividad llevada a cabo por tanto tiempo y además dejar de ser el patriarca con decisiones en todos los ámbitos.

Detrás de un liderazgo tan largo existe a veces la frustración de algún hijo o hija que sigue haciendo labores gerenciales, a pesar de tener la experiencia y capacitación como para responsabilizarse de la dirección.

Por mucho que se actualice, hay una edad en donde es conveniente dejar las riendas a quien pueda renovar el concepto a los requerimientos de un mercado que en general se mueve muy rápido y con cambios de preferencias. El riesgo es, por supuesto, la obsolescencia y la eventual desaparición.

El retiro del fundador es trascendente para el patrimonio de todo el clan, porque es el reconocimiento de que la empresa es un activo para todos.

Cuando se piensa en la conformación del negocio, es usual pensar en las reglas para la entrada de los familiares, pero en pocas ocasiones se habla de las normas de jubilación y las características de la misma, con el fin de que sea transparente para todos quienes participen.

Con frecuencia se piensa en dejar de trabajar cuando hay alguna enfermedad y por desgracia coincide con que los hijos no están en condiciones de tomarlo por falta de interés o porque les ha ido bien en otra actividad.

Es importante darle una salida digna y productiva a quien fundó la compañía y le imprimió pasión por tantos años; en la mayoría de los casos hay historias en verdad heroicas.

Si la persona está en el ánimo de descansar, puede tomarse como consejero eventual y dedicar una buena parte del tiempo a viajar o a practicar sus hobbies. Otras veces el retiro sirve para que el patriarca dedique sus energías a un negocio diferente que también le apasione.

En la mayoría de los casos pasa a ser el presidente del consejo de administración y deja la operación a un director general. De esa manera no sale por completo y permite la sucesión.

Twitter: @finanzasparami

También te puede interesar:
Diez factores para evaluar tus finanzas en los 40
¿En qué invierto en 2016?
¿Ganas más?, evita que sea tu ruina