Opinión

¿Cuáles son tus objetivos cuando inviertes?

Cuando uno le pregunta a alguien: ¿por qué quieres invertir?, una respuesta común es “para hacer dinero”. Esto parece un tanto extraño pues, en sí mismo, el dinero carece de utilidad, más que para obtener algo con él. Bien puede ser tangible, como un bien; o intangible, como la seguridad de contar con un fondo contra eventualidades.

El concepto de inversión trasciende al ahorro, porque se busca una rentabilidad para acrecentar la capacidad de compra del patrimonio personal; claro está, aceptando un mayor riesgo.

En este sentido, una preocupación frecuente es definir de cuáles de las múltiples opciones de inversión disponer para depositar nuestros recursos, entre una mezcla variada de rendimientos, riesgos y plazos; por ello, en la medida en que se tenga claro el objetivo es mucho más fácil. Por el contrario, al carecer de metas concretas se genera confusión y hay probabilidad de equivocarse.

Las metas tienen una perspectiva diferente en función de la circunstancias y de la edad; mientras que un joven profesionista soltero puede tener en mente cambiar de auto o casarse, una persona de mediana edad podría pensar en comprar una casa o ahorrar para la escuela de sus hijos.

Las metas dan luz sobre el horizonte de la inversión. Pongamos por ejemplo una persona muy previsora que a sus 35 años ya está planeando el retiro; en ese caso, se tienen al menos de 25 a 30 años para invertir y se puede optar por alternativas con cierto riesgo, con tal de alcanzar mayores rendimientos, como sería el mercado accionario.

Por el contrario, si el retiro está planteado para dentro de 10 años, las opción se reducen y tienden a ser menos riesgosas porque no hay tiempo para reponerse ante una eventual caída y se sugeriría un porcentaje mayor en el mercado de dinero o en un fondo de renta fija.

También el tipo de meta inclina la balanza hacia ciertos instrumentos. Por ejemplo, cuando se piensa en la jubilación no se requiere tener todo el dinero el día en que se toma la decisión de dejar el trabajo; en tanto, si se planea comprar una casa es requerido todo el recurso en un lapso muy corto de tiempo.

Otra posibilidad es hacer cajones de inversión, dependiendo del tipo de metas, esto le da sentido al sacrificio de dejar de gastar y a la toma de decisión.

Aun cuando al paso del tiempo, y ya teniendo el recurso, se elija combinar los cajones, la perspectiva personal cambia en función de las oportunidades que se presentan.

Twitter: @finanzasparami