Opinión

¿Cuáles son los bancos que nadie quiere dirigir?

 
1
 

 

Logotipo de Bansefi. (Edgar López)

Desde el arranque de este sexenio se ha buscado, vía las diferentes reformas estructurales, que la banca de desarrollo juegue un papel clave en el impulso del crédito a las empresas y, recientemente con el Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, que sea la banca de segundo piso una pieza importante para trabajar en coordinación con la banca comercial y así expandir el crédito.

Por ello, es de preocupar que hoy los principales bancos de desarrollo del gobierno federal no sólo se encuentren acéfalos, sino que uno de ellos, que tiene una vocación social, como es Bansefi, se encuentre sin rumbo desde hace un par de años.

Bancomext, institución que hoy debe ser clave ante la renegociación que se avecina del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), se encuentra sin director, ya que Alejandro Díaz de León se incorporó el primer día de este año a la Junta de Gobierno del Banco de México, como subgobernador.

En el caso de Banobras, recién se anunció la salida de Abraham Zamora, pieza importante en el diseño de las Zonas Económicas Especiales, quien se incorporó a la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Bansefi es quizás uno de los ejemplos más tristes en esta administración, ya que si bien las otras instituciones también han cambiado de directores que buscan cargos en la política, este banco tiene el objetivo de apoyar a la base de la pirámide con educación financiera, bancarización, e impulsar —vía los diversos programas de apoyo gubernamental— el ahorro y el acceso al crédito.

En este banco van por el cuarto director, sin que exista un rumbo definido sobre su futuro. Primero fue el hoy diputado federal Jorge Estefan Chidiac. Le siguió la entonces diputada federal Alejandra del Moral, hoy secretaria del Trabajo en el Estado de México, para seguir (en un paso fugaz de tres meses) con Fernanda Casanueva, quien se va también a la Cancillería como oficial mayor.

Sin planes definidos con este banco (se buscaba impulsar los corresponsales bancarios populares, expandir la red y fomentar ahorro y crédito en sectores que la banca comercial no atiende), Bansefi ha sido el que peores números ha tenido. Incluso fue sometido a una auditoría por el incremento en sus gastos desde la penúltima directora.

De hecho, es llamado entre el sector financiero como “el banco que nadie quiere”.

La cuarta institución de segundo piso que estaría pronto sin dirección es Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, que lleva Juan Carlos Cortés, y que ha logrado mejorar los números e impulsar, desde que tomó las riendas, algo que no se había visto en ese segmento: más crédito a mujeres. Con ello ha conseguido bajos niveles de morosidad. De confirmarse su salida en un segmento clave hoy, dado los temas del TLCAN, sería un golpe más.

La falta de nombramientos ha prendido ya las señales de alarma entre los intermediarios, como la Asociación Mexicana de Entidades Financieras (AMEF), que pide se nombren ya a los nuevos directores y de paso en FIRA, que hizo cambios a las regulaciones, den marcha atrás ya que es ineficaz la forma en cómo buscan operar; incluso parece detener el crecimiento de buenos intermediarios no bancarios y beneficia sólo a un pequeño número de bancos comerciales que tienen productos para el sector agroindustrial del país. Por lo pronto la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus

También te puede interesar:
¿Y si vienen más burós de crédito?
¿Servirán las redes sociales para otorgar crédito?
¿A quién pedirle un crédito, a un banco o al Infonavit?