Opinión

¿Cuáles son las tasas de referencia en las finanzas personales?

Hablar de tasas de interés bajas o altas es muy relativo, porque implica tener un punto de comparación; más aún si analizamos una inversión o un crédito. De hecho, la falta de información sobre los mercados es utilizada en ocasiones por las instituciones para confundir al usuario.

La inflación es un primer dato que nos da una perspectiva, pues si en este momento se ubica en 3.75 por ciento y se espera continúe sobre esos montos, sería justo aspirar a un rendimiento al menos igual a dicha tasa para mantener el poder adquisitivo del ahorro. Sin embargo, lo anterior no nos dice nada en relación al nivel de los réditos, porque son determinados por otros factores, como la liquidez del mercado y las disposiciones del banco central.

Para los rendimientos bancarios, los instrumentos de deuda y los fondos de inversión de renta fija, la referencia obligada son los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) a 28 días. Y esto es así porque es considerada la opción con menor riesgo, ya que se trata de deuda soberana del país.

Por tanto, si la emisión primaria de Cetes a 28 días está en 2.84 por ciento, es lógico que la banca sitúe sus rendimientos por debajo de esa tasa. Todo lo que se encuentre arriba de dicho porcentaje deberá ser analizado en función del riesgo en el cual se incurre.

En el caso de las acciones es diferente, porque cada una será valorada en función del mercado en su totalidad. Para ello sirve el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) y si en lo que va del año lleva una ganancia de 1.75 por ciento, se esperaría que el título adquirido tuviera un mejor desenvolvimiento.

En cuanto al endeudamiento, se calculan por lo regular en función de la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) que, aunque es mayor a los Cetes, es relativamente baja (3.297 por ciento al 15 de julio). Es preferible tener claro que cada tipo de deuda tendrá un nivel distinto, dependiendo de las garantías correspondientes.

Un crédito hipotecario tenderá a ser el menos caro, para seguirle luego el de autos. Por supuesto el de tarjetas será el más elevado. El Banco de México tiene información al respecto y pueden compararse los costos de todas las instituciones. Lo recomendable es hacer un sondeo entre las alternativas, para optar por la adecuada.

Todos los datos comentados en este espacio son fácilmente consultados en www.banxico.org.mx

Twitter y Facebook: @finanzasparami