Opinión

¿Cuál es la personalidad de un inversionista en Bolsa?

Si nos pidieran describir a un inversionista de la Bolsa de Valores, tal vez caeríamos en el prototipo del treintañero agresivo y estresado, como lo vemos en las películas que se relacionan con Wall Street; sin embargo, este paradigma es diferente a la realidad y cambiará todavía más en la medida en se conozca este mercado.

Esto nos hace pensar en cuáles son las características que debe tener alguien que destine parte de sus recursos a la compra de acciones bajo un enfoque patrimonial. Me adelanto a decir que son fáciles de adquirir con algo de determinación.

1.- Visión de largo plazo: siempre hay movimientos en las cotizaciones y podría uno estar revisando todos los días cómo van las ganancias o pérdidas; empero, ningún negocio puede evaluarse en poco tiempo, requiere madurar.

2.- Paciencia: es imposible predecir el precio futuro de los títulos, por eso es bueno tener serenidad y buscar empresas sólidas. Incluso si los inversionistas están tratando de estimar qué sucederá en el mercado, entrando y saliendo, es muy probable perder días de alza, lo cual bajaría enormemente la rentabilidad.

3.- Dominio sobre la avaricia: es fácil caer en el influjo de las alzas y no salir a tiempo. En este sentido, es preferible vender cuando se obtuvo la rentabilidad deseada. En todo caso, deja a otro obtener el último tramo de ganancias, el cual regularmente tiene un mayor nivel de riesgo.

4.- Busca de oportunidades: estar en bolsa no significa siempre tener acciones; en momentos recesivos puede ser prudente salir por un buen rato hasta encontrar el timing propicio para regresar.

5.- Conocimientos: aun cuando tengas un asesor, es importante saber sobre el funcionamiento de la Bolsa y la economía, además de entender la conformación de tu portafolios.

6.- Tiempo: en la medida en que uno mismo maneje su cartera, requiere de horas del día para darle seguimiento al mercado.

7.- Humildad: pensar que lo sabes todo es una invitación a equivocarte; si manejas directamente un portafolios, es básico corroborar con otros colegas y si careces de tiempo para ello, mejor tomar la asesoría de un profesional.

8.- Prudencia: la construcción de un portafolios significa abatir riesgos y aceptar que no obtendrás el “máximo” rendimiento, pero sí uno que sea superior a otras alternativas.

Warren Buffett dice: “Una simple regla dicta mis compras: sé temeroso cuando otros sean ambiciosos y sé ambicioso cuando otros sean temerosos”.

Twitter: @finanzasparami