Opinión

¿Cuál es la importancia de la escasez en las finanzas personales?

Los mexicanos en general llegamos a congratularnos de nuestra forma de ser festiva y en muchos casos despreocupada, dejando todo para “mañana”; sin embargo, también habría de reconocer los graves problemas que ello provoca en las finanzas personales.

Hace algunos años me ponían como ejemplo la constancia de sobriedad de vida que pueden llegar a tener las personas de origen asiático, con tal de alcanzar niveles de ahorro que les permitían ascender económicamente en Estados Unidos. En comparación con los mexicanos que migraban al vecino país del norte y mantenían un mismo nivel de pobreza.

Es frecuente el concebir la escasez como algo negativo, pero para algunos se convierte en una estrategia de austeridad para alcanzar niveles de riqueza posteriores. De hecho, la falta de recursos tiende a hacer eficiente la toma de decisiones: “no hay mejor negociador que el que no tiene dinero”, buscan ofertas, cuidan el ingreso y en general son más “racionales” con el presupuesto.

Las épocas de “vacas flacas” son las que ofrecen un mayor aprendizaje sobre el valor del dinero, porque cuesta mucho ganarlo y se tiene cuidado para gastarlo.

Por eso una metodología para generar un patrimonio es provocar una escasez ficticia; es decir, si después de cubrir los pagos queda dinero, está el riesgo de mal gastarlo.

La forma más sencilla de inducirlo sería elevar el nivel de ahorro para forzarse a vivir con un presupuesto limitado, permitiendo que el recurso sea invertido y se obtengan ganancias significativas en mercados como la bolsa de valores.

Otra opción podría ser adquirir un seguro de vida con un monto fuerte de ahorro para que sea forzoso separar esa cantidad del gasto. Claro que en este caso la recuperación sería en el largo plazo bajo las condiciones contractuales.

Hay quien toma algún crédito hipotecario para evitar malgastar el dinero en cosas superfluas y al final del camino tener un bien raíz que le de una ganancia de plusvalía. Aquí el punto que debe de tomarse en cuenta es el costo de la deuda.

Hay también algunos esquemas de inversión en fondos que solicitan una cantidad fija mensual como aportación y obligan a vivir con el remanente. Con esta opción habría la flexibilidad de abandonar el esquema sin penalización.

El punto central es evaluar si una bonanza relativa podría ser compensada por una escasez inducida para aspirar a niveles mayores de bienestar posterior.