Opinión

¿Cuál es el 'timing' en las decisiones financieras?

Los animales tienen desarrollado en forma intuitiva el manejo del tiempo, como ocurre con el oso al hibernar o las aves cuando migran a cierto lugar para cumplir un ciclo de vida. Por eso resulta un tanto irónico que como seres humanos perdamos esa capacidad de previsión y conciencia de nuestro entorno.

Un buen número de problemas financieros surgen porque decidimos en un momento inoportuno. Es decir, tal vez no sean malas o buenas resoluciones, sino más bien aplicadas en forma desfasada. Algo que nos diferencia del resto de las especies es el concepto del tiempo psicológico, un invento que nos da otra perspectiva y rompe con la inmediatez.

En inglés, la palabra timing, utilizada para la toma de decisiones, trasciende la cronológica y significa oportunidad, cadencia, ejecución y prudencia, entre otras cosas.

Las finanzas personales están altamente correlacionadas con dicho timing y la pregunta esencial es ¿cuándo? Les comparto algunas reflexiones a manera de ejemplos.

1. El riesgo está en función de la edad de quien lo asume; es muy diferente invertir con altas probabilidades de pérdidas cuando se es joven y los ingresos tienden a elevarse, que al ser viejo, con inestabilidad laboral. Otro caso claro de este punto es la contratación de créditos de largo plazo, que puede tener consecuencias desastrosas si se adquieren a una edad madura.

2. Los gastos están enmarcados en un timing de requerimientos que puede ser muy obvio como el pago de colegiaturas; pero otros son relativos, como quien compra una motocicleta a los 60 años porque fue su sueño de juventud.

Incluso, es posible evaluar los gastos preguntándonos por cuánto tiempo disfrutaremos un determinado bien, para decidir su adquisición.

3. Las inversiones tienen claramente un timing muy delicado, porque es inadecuado valorarlas sin considerar el momento en que se realizan.

Por ejemplo, ya hemos dicho que la bolsa de valores en términos históricos es la opción con mayores ganancias; sin embargo, el gran cuestionamiento es ¿cuándo entrar y cuándo salir?

4. En las deudas es muy clara esta vinculación, porque en esencia se trata de un desequilibrio en el tiempo entre ingresos y egresos. Al comprar algo a crédito, se está adelantando el consumo futuro y comprometiendo un flujo económico.

El esfuerzo de planeación está sustentado en una cronología que le da sentido y efectividad a las resoluciones, pues el punto fino en una infinidad de casos no es qué decidir, sino cuándo hacerlo.

Twitter: @finanzasparami