Opinión

¿Cuál es el reto de independizarte?
Puedes lograrlo

Ya sea por la complicación del mercado laboral o por vocación propia, muchos profesionistas deciden emprender un negocio o prestar servicios de forma independiente como consultores. Dicha decisión lleva aparejada la necesidad de tener finanzas personales muy bien aceitadas para transitar por los ingresos variables.

El manejo de un presupuesto es imprescindible para saber cuáles son los requerimientos a lo largo del tiempo.

Si bien algunos se guían por un gasto promedio mensual, este cálculo regularmente es inútil porque ningún mes es igual a otro y se necesita mayor precisión.

La recomendación es administrarse por periodos mayores a un mes.

Por ejemplo, contar con una cobertura financiera de un trimestre y a lo largo del tiempo sólo compensar las salidas con los ingresos obtenidos durante el mencionado lapso.

Este análisis implica considerar la estacionalidad de los ingresos y gastos; es decir, identificar los meses 'complicados', ya sea porque son flojos en términos de entradas o porque son muchas las erogaciones que se harán.

Otro aspecto importante es separar los sueldos de la utilidad. Una cosa es ser empleado de su propia compañía y otra la participación como dueño o accionista.

Lo adecuado es manejar una contabilidad administrativa transparente y, aun cuando se 'castigue' el sueldo, debe asignarse en forma fija.

Habrá de elegirse la mejor forma de darse de alta en Hacienda y aprovechar todas las deducciones permitidas como parte de la actividad que realiza. Algo fundamental es evitar apalancarse con los impuestos, pues es el financiamiento más caro debido a los recargos.

Es crucial contar con capital de trabajo, pues un error frecuente es sólo pensar en el recurso para la instalación y se olvida que los ingresos no llegan en forma rápida, por lo cual se requiere un 'colchón' financiero.

Es muy importante evitar los costos fijos altos. Se trata de vencer la tentación de las grandes instalaciones que generan una necesidad de flujo. Es mejor operar con costos variables asociados al nivel de ventas.

La recomendación es que se inicie un negocio con capital propio y se adquiera crédito si se tiene una perspectiva clara de un buen desempeño. Debe evitarse poner como garantía el patrimonio familiar o caer en la tentación de las tarjetas de crédito. Si se percata, la moraleja es construir un patrón de consumo en función de una percepción ya obtenida, más allá de la expectativa de los ingresos. Esta es una forma segura de llevar las finanzas personales.

Twitter: @finanzasparami