Opinión

Criterios Generales
de Política Económica 2018

 
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Paquete Económica

El gobierno federal entregó al Congreso de la Unión los Criterios Generales de Política Económica 2018, así como el Presupuesto de Egresos y la Ley de Ingresos correspondientes, el pasado día 8 de septiembre como lo manda la legislación correspondiente. Existían dudas al respecto, ya que la Cámara de Diputados para el actual periodo no había sido constituida por un conflicto entre los distintos partidos políticos.

Este Presupuesto debe ser aprobado antes de que finalice el presente año a fin de que el gobierno pueda operar de manera normal en 2018. Debido a la magnitud del gasto que el sector público ejerce, así como los diferentes impuestos que cobra, el Presupuesto tiene un importante impacto en los diferentes sectores económicos y áreas geográficas del territorio nacional.

Para el presente año se espera que el gasto público se eleve a 4.97 billones de pesos (es decir 4,974,699 millones de pesos) lo que equivale a 23.4 por ciento del PIB. La solicitud es que el gasto se eleve a 5,201,684 millones de pesos (5.20 billones de pesos), o sea un incremento de 4.5 por ciento; pero esto significa que tendría una reducción en relación con el PIB debido a la inflación y al incremento en la producción. Para 2018 se espera que el gasto neto pagado represente 22.8 por ciento del PIB.

Es obvio el efecto positivo que el gasto público tiene en las empresas y sectores sociales donde se ejerce. Sin embargo, no siempre es claro el costo que provoca en los diversos rubros, por la manera en que se tiene que financiar:

1. Si obtiene los recursos de mayores impuestos desincentiva la producción y la creación de empleos, lo cual explica en parte la magnitud de la economía informal que existe en nuestro país. Es positivo que en el Presupuesto presentado no se prevén nuevos impuestos o incrementos en sus tasas, pero en México sigue siendo elevada la carga fiscal en las empresas, al considerar todos los pagos que se tienen que realizar, lo que propicia la evasión.

Además existe la posibilidad de que el gobierno norteamericano reduzca las tasas impositivas a las empresas de manera considerable en los siguientes meses, lo cual obligaría a una reducción en nuestro país para poder mantener la competitividad.

2. El sector público también puede obtener ingresos adicionales elevando el precio y las tarifas de los bienes y servicios que proporciona, como son la gasolina y la electricidad. Sin embargo, incrementarlos reduce el poder de compra de la población afectando el crecimiento económico y la creación de empleos, lo que a su vez perjudica el ingreso público que obtiene por otros medios. Además, los fabricantes nacionales pierden competitividad frente a los extranjeros, perjudicando aún más la producción interna.

3. Especialmente relevante es la magnitud del déficit público, el cual se financia en los mercados de deuda tanto internos como externos. En caso de que sea muy elevado aumenta el monto de la deuda pública y presiona las tasas de interés (como ha sucedido en los pasados meses), que a su vez eleva el gasto público al pagar el servicio de la deuda. Esto incrementa el déficit público cayendo así en un círculo vicioso que en otras ocasiones ha sido la causa de graves crisis que ha sufrido el país. Por lo mismo, resalta que en el presupuesto para el próximo año se tenga previsto un déficit fiscal de 2.0 por ciento del PIB, lo que equivale a un superávit primario de 0.8 por ciento del PIB (esto es una vez quitando el pago de intereses). Aunque todavía pequeño marca un muy positivo avance en las finanzas públicas.

En el presente año se tiene una reducción en la deuda pública al bajar de 49.6 por ciento del PIB en 2016 a 47.9 por ciento. Para 2018 se presupuesta una reducción adicional a 47.1 por ciento del PIB lo que permitiría que se mantenga la calificación crediticia que tiene el país.

En resumen, el Presupuesto marca una positiva tendencia para controlar el desequilibrio que amenazaba a las finanzas públicas, lo cual se manifestaba en incrementos en la inflación, en el tipo de cambio y en las tasas de interés. Sin embargo, 2018 será un año muy difícil por razones externas e internas y habrá que estar preparados para realizar ajustes adicionales en el gasto público en los siguientes meses.

* El autor es economista.

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