Opinión

Cría cuervos y te sacarán los ojos

 
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Hijas de Gustavo Madero. (Especial)

Los videos en YouTube que circulan por las redes son tan devastadores que Gustavo Madero hasta el momento no ha podido negar el contenido. Aseguran estos videos que las hijas del presidente del PAN difundieron en Facebook imágenes de “24 viajes que han realizado por cuatro continentes de 2011 a 2014, en los que se gastaron casi siete millones de pesos.” Y que su hijo viajó un año con motivo de su luna de miel “durante 365 días con un costo superior a los cinco millones de pesos”.

Esto es el inicio de la verdadera “guerra sucia” en donde las familias de los políticos, candidatos y funcionarios públicos, estarán en medio del fuego cruzado de las campañas.

En algunos casos, estos familiares serán víctimas de la guerra sucia, en otros las acusaciones de disfrutar de dinero mal habido, de participar en actos ilegales o de tener conflictos de interés por su cercanía al político o funcionario, tienen sustento. En muchos casos estas filtraciones serán una simple intromisión a la vida privada. Pero el hecho es que las reglas del juego han cambiado dramáticamente y también las familias serán objetivos de estas guerras electorales.

Y no hay forma de pararlo. En la mayoría de las democracias las familias de los políticos y funcionarios tienen que someterse al mismo escrutinio que sus parientes, que están sujetos al huracán del ojo público y los sistemas de contrapesos que son los medios de comunicación y las redes sociales.

Pero obviamente los políticos y funcionarios no prepararon a sus familiares para este escrutinio, probablemente porque nunca se imaginaron que sus familias quedarían expuestas a éste. Porque en la era jurásica de la política en México, información sobre amantes, hermanos incómodos, hijos violentos e involucrados en actividades criminales, esposas con gustos por lujos desbordados o padres que insisten en compartir el poder con sus hijos, se publicaba poco o la información desaparecía misteriosamente y no aparecía en los medios de comunicación debido a la presión de las autoridades.

Pero todo cambió para bien y para mal, gracias a las redes sociales. Porque balconean realidades pero también hay abusos. El mensaje es que las y los políticos tienen que preparar a sus familias y allegados ante esta realidad.

La respuesta de políticos o funcionarios es fundamental para entender la realidad o la mentira de las acusaciones que se hacen en las redes sociales.

En el caso de la familia Madero, el problema es la cantidad de dinero que gastaron en sus aventuras alrededor del mundo. Gustavo Madero podría argumentar que él y sus hijos tienen el derecho a gastar su dinero bien habido en la forma que se les pegue la gana. Pero no lo ha hecho, ya sea porque no tiene cómo justificar los fondos o simple y llanamente Gustavo Madero sabe que es una falta de sensibilidad política que en un país con tanta desigualdad como México, los hijos del presidente de un partido hagan gastos tan estrafalarios.

El electorado no sólo puede y debe evaluar la credibilidad de un candidato. Para formarse una idea general del mismo también es válido conocer a quienes lo rodean. ¿Cómo puede hablar un candidato de que luchará en contra de la corrupción si uno de sus familiares posee riquezas inexplicables? Si un candidato está en favor del Estado de derecho y va a atacar la impunidad rampante, ¿con qué cara afirma tal propuesta si los que lo rodean son intocables por la justicia?

Hoy, más que nunca, la conducta de la familia y del círculo íntimo de un gobernante se considera no sólo extensión de su estilo de liderazgo, sino que se suma como un elemento más que permite anticipar el tipo de gobernante que será de resultar electo. De nuevo, esta situación tal vez sea injusta porque nadie tiene familiares perfectos ni puede ser responsable de sus acciones.

Pero también los gobernantes tienen que reconocer, aun siendo candidatos, que uno de sus flancos más débiles es la familia. Ya sea durante la campaña o cuando ya esté en el poder, el escrutinio público puede ser brutal y hasta injusto. Pero esto ya es una realidad que por el momento no puede modificarse, y por ello quien aspire a ocupar un puesto que lo expondrá a la vigilancia constante del público y de los medios, tiene que preparar a sus allegados para que juntos enfrenten un tsunami de ataques personales.
               
Twitter: @Amsalazar

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