Opinión

Crédito crece tres
veces más que el PIB

En 2013, el crédito vigente otorgado por la banca comercial al sector privado creció 3.8 veces más que la economía mexicana.

Al cierre de diciembre, la cartera vigente total registró un incremento anual de 5 por ciento en términos reales, según cifras del Banco de México.

El crédito de la banca tuvo su menor expansión en tres años a causa de la desaceleración económica y del empleo en el sector formal.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público estima que en 2013 el valor real del PIB habría tenido un avance anual de sólo 1.3 por ciento.

Así, el ritmo actual de crecimiento del crédito bancario más que triplica al de la economía, lo que para el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Javier Arrigunaga, es una de las relaciones más altas a nivel internacional.

Baja penetración

Sin embargo, el financiamiento interno al sector privado es muy bajo, al representar sólo 26 por ciento del PIB, mientras que en otros países latinoamericanos, como Chile, es de 73 del PIB.

En el caso de las pequeñas y medianas empresas (Pymes), la penetración del crédito es mucho menor.

Por eso, “no podemos seguir enfrentando la paradoja de tener una banca sana, pero que figura entre las que menos presta”, advirtió ayer el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Juan Pablo Castañón.

Expansión crediticia

El representante de los banqueros asegura que México vive el periodo de expansión crediticia sostenible más elevado desde la época del desarrollo estabilizador.

Arrigunaga considera que el sistema financiero mexicano pasa por un gran momento, por lo que el saldo de 2013 es muy positivo.

El también director general de Grupo Financiero Banamex cree que se han sentado las bases para que en el presente año la banca tenga un buen ritmo de crecimiento.

Prevé que la reforma financiera, que derivará en una mayor certidumbre jurídica para la banca, así como la mayor formalización en la economía permitirán que el crédito crezca a tasas más elevadas.

Reforma financiera, clave

El Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide) 2013-2018 busca, entre otras metas, que el crédito bancario contribuya “de manera más decidida” al crecimiento económico.

Uno de sus objetivos es que el financiamiento interno al sector privado represente 40 por ciento del PIB en 2018.

Castañón dijo que si se logra la adecuada instrumentación de la reforma financiera, la penetración crediticia puede incrementarse por arriba de 50 por ciento del PIB.

Para Alberto Gómez, presidente ejecutivo de la ABM, para alcanzar la meta del Pronafide, el crédito debe aumentar tres veces más que el crecimiento de la economía, lo cual es “bastante factible”.

“Ni cajones ni topes”

El eje fundamental de la reforma financiera aprobada en noviembre y promulgada en diciembre, es que haya más crédito y que éste sea más barato.

Sin embargo, Arrigunaga advierte que las tasas de interés no pueden bajar por decreto ni la banca debe ser obligada a dar crédito a ciertos sectores.

“Ni cajones crediticios ni topes a las tasas”.

Por su parte, Castañón planteó que “si queremos que México realmente se ubique entre las principales economías del mundo, tenemos que hacer que fluya el crédito a todos los sectores productivos”.

Dos de los objetivos principales de la reforma financiera son fomentar la competencia, así como generar incentivos adicionales para que la banca preste más.

La reforma permitirá otorgar más crédito a sectores poco atendidos por la banca como las Pymes.

El reto es no sólo incrementar los niveles totales de crédito otorgado en la economía mexicana, sino hacerlo de manera prudente para mantener un sistema financiero sano y estable.

Twitter: @VictorPiz