Opinión

Crecimiento, baja inflación y estabilidad

   
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josé antonio meade.(cuartoscuro)

Con la comparecencia de José Antonio Meade ante los diputados, se cumplió la expectativa del presidente Enrique Peña Nieto, tras la salida de Videgaray, de requerir un secretario de Hacienda fuerte, sólido y con capacidad política para procesar el Paquete Económico del 2017.

El titular de SHCP no sólo estuvo a la altura de la encomienda presidencial, sino que además mostró un extraordinario conocimiento de todas las variables que inciden en la economía nacional y que se mostraron en el IV Informe de Gobierno.

De igual manera, la Cámara baja reveló una vez más que tiene, en la mayoría de sus integrantes, capacidad legislativa y habilidad en el debate. Con diversos enfoques, las fracciones parlamentarias, que tienen representación en San Lázaro, plantearon sus puntos de vista en donde, por supuesto, hay posiciones encontradas aunque también mantienen coincidencias en diversos temas, particularmente en la atención a los sectores más vulnerables de la sociedad, sin dejar de considerar el reto que tienen ante un escenario adverso de la economía mundial.

Así, se apreció un diálogo republicano en torno a la economía y las finanzas públicas y el conjunto de instrumentos de política pública que conforman el Paquete Económico del próximo año.

El sistema financiero es sólido y en crecimiento, el crédito al sector privado, tuvo una expansión de 14.2% anual, y con ello se cumple el objetivo de la Reforma Financiera de otorgar más créditos a menor costo.

Entre enero y agosto de 2016, el crecimiento del empleo formal fue del 3.3%, lo que equivale a más de 582 mil empleos nuevos. De hecho, en los primeros cuatro años del sexenio, se han creado más de 2.2 millones de plazas laborables.

Las presiones al tipo de cambio están conformadas por amenazas surgidas en nuestro vecino del norte, el mercado petrolero mundial y los ajustes estructurales en China y en la Unión Europea. A lo que el secretario Meade señaló que primero hay que estabilizar y después reducir el nivel de la deuda pública.

Desde luego, el tema de la inflación es fundamental y habría que recordar que en estos momentos se ubica en 2.73%, por lo que la devaluación flotante de nuestra moneda no se ha reflejado en este rubro, ya que mantenerlo en estos niveles es precisamente una de las principales batallas que se tienen que dar para defender la economía de la población.

Las premisas fundamentales de la propuesta económica del Ejecutivo versa sobre los siguientes puntos: Para el ejercicio fiscal del 2017 no se proponen nuevos impuestos ni incrementos en las tasas de los ya existentes. Además, se plantean medidas orientadas a consolidar los esfuerzos en materia de simplificación, promoción de la inversión y del ahorro, certeza jurídica e impulso a sectores estratégicos.

En la política del gasto público se propone una reducción del gasto programable, sin inversión de alto impacto, por 1.2% del PIB, respecto al presupuesto aprobado en 2016, lo que equivale a 239.7 mil millones de pesos.

El Gobierno Federal ajustará su gasto corriente mediante una contención de la nómina y una reducción de 20.2% en los gastos de operación de las dependencias.

Los mercados evaluarán la contribución del Paquete Económico 2017 al mantenimiento de unas finanzas públicas sanas y, con ello, a la viabilidad y sostenibilidad del crecimiento económico.

Crecimiento, baja inflación y estabilidad, son las columnas del gobierno peñista para los dos últimos años del sexenio, por lo que, en este contexto, la comparecencia del funcionario marcó el rumbo del cual no se apartarán.

La Glosa del IV Informe y el análisis del paquete económico estuvieron a la altura de la democracia mexicana, aunque para los representantes de Morena la práctica parlamentaria es insuficiente porque “no convence a un pueblo indignado”, y en ese contexto –junto con la bancada del PRD– adelantaron que harán una propuesta alterna “responsable y austera”. Por el lado del PAN, la oposición surge en materia del pago de la deuda externa.

Pues sí, Meade cumplió con la expectativa presidencial, ahora toca que se cumplan las predicciones gubernamentales y los acontecimientos internacionales no den la espalda a los augurios oficiales.


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