Opinión

Crecimiento 2014 superior al 3%: ¿Factible?

26 noviembre 2013 5:2

 
A la luz del magro desempeño económico de este año, predomina cierto grado de escepticismo por parte del sector privado respecto a cómo haremos para crecer de nuevo a un ritmo cercano o superior al 3.5 por ciento en el 2014.
 
 
Lo cierto es que el grueso de los escenarios económicos para el siguiente año parecen confirmar un avance al menos superior al 2.3 por ciento (estimación más baja de la más reciente Encuesta Banamex de Expectativas) y de hasta 4.1 por ciento.
 
 
Desde una visión más general, podemos citar algunos de los pronósticos más relevantes a la vista de los participantes del mercado 3 por ciento (FMI), 3.5 por ciento (Encuesta Banamex), 3.5 por ciento (media del rango de pronóstico de Banxico), 3.8 por ciento (Banamex), 3.8 por ciento (OCDE) y 3.9 por ciento (SHCP).
 
 
¿De dónde vendría este crecimiento?
 
 
Empecemos por confirmar que la expectativa de crecimiento para el 2014 se ha mantenido básicamente estable a lo largo de este año (ver gráfico). Si bien parte de este comportamiento se repite año con año (poca flexibilidad del estimado para el siguiente año durante buena parte del año en curso), otra parte podría explicarse por la temporalidad de los principales factores detrás de la desaceleración del año en curso.
 
 
Es decir, si recordamos que los principales factores fueron (1) una desaceleración más pronunciada de lo esperado en la demanda externa; (2) el sorpresivo subejercicio del gasto; (3) la crisis en una fracción del sector construcción; y (4) el choque adverso al poder adquisitivo asociado al impacto inflacionario de la primera mitad del año; todos ellos guardan una naturaleza temporal y de hecho algunos de ellos ya han comenzado a repuntar.
 
 
Desde luego, su recuperación podría no presentarse al mismo ritmo ni en los mismos tiempos.
 
 
Respecto a la recuperación de la demanda externa, en específico de las exportaciones manufactureras, la perspectiva de la industria manufacturera de EU es central. En este sentido, esperamos un crecimiento de 4.2 por ciento en esa industria para el siguiente año –congruente con un avance superior al 3 por ciento de la economía mexicana.
 
 
La confianza en ese escenario se refuerza al observar que la significativa recuperación de uno de sus principales indicadores adelantados (ISM manufacturero) ya sugiere tasas de avance anual en esa industria de entre 4 y 5 por ciento para los siguientes meses –el avance anual de octubre ya mostraba una aceleración a 3.3 por ciento desde 2.6 el mes previo (desde un promedio enero-septiembre de 2 por ciento).
 
 
En términos del ejercicio del gasto público, los últimos reportes mensuales han mostrado prácticamente la eliminación del rezago y un fuerte empuje hacia adelante. Así, suponiendo que su ejercicio se lleve a cabo en línea con lo programado en 2014 y asignándole al ejercicio del déficit público un efecto neto positivo sobre la actividad en el corto plazo (aunque la magnitud del efecto pudiera estar sujeto a discusión); tendríamos un elemento que no jugaría en contra del avance económico durante el año siguiente.
 
 
¿Cómo nos ayuda la baja base de comparación?
 
 
En este escenario, no podemos dejar de lado el “carry estadístico” implícito en la baja base de comparación anual que afectaría positivamente el avance anual de la economía en 2014. Es decir, tomando en cuenta la brusca desaceleración de este año y suponiendo, por ejemplo, que la economía mexicana se estancara todo el siguiente año (es decir que presentara variaciones trimestrales nulas), de todas formas el PIB crecería a un ritmo anual de 1 por ciento en 2014.
 
 
Algunos matices
 
 
Si bien podemos adelantar que el consumo interno y algunos rubros de la inversión privada podrían ir rezagados en la recuperación, no se necesitan supuestos increíbles para explicar un crecimiento económico superior al 3 por ciento para el año siguiente.
 
 
No obstante, también es importante aclarar que aún con avances anuales del 3.5 o 3.8 por ciento en la economía local, la brecha de producto continuaría en territorio negativo por buena parte del siguiente año y que las fuentes del repunte económico local estarían dominadas (sobre todo en su etapa inicial) por la dinámica de la demanda externa.
 
 
Twitter: @joelvirgen