Opinión

Crear empleos cuando la economía casi no crece

 
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industria azucarera

El Producto Interno Bruto (PIB) de México ha crecido 8.6% real en el periodo del segundo trimestre de 2012 al mismo trimestre de 2016, lo que representa un aumento promedio anual de 2.1%. Por su parte, en el periodo de agosto de 2012 al mismo mes de 2016, el número de trabajadores registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social aumentó en 16.0%, lo que representa una tasa de crecimiento promedio anual de 3.8%. ¿Cómo es que en los últimos cuatro años el empleo formal ha crecido un 81% más que el PIB? En esta entrega mencionaré algunos de los aspectos más relevantes que han incidido en dicha evolución, pero antes analicemos la evolución más reciente del empleo.

El IMSS acaba de informar que en el pasado mes de agosto, el número de trabajadores registrados aumentó en 118,096, cifra que representa un 0.64% más. De esta manera, en el periodo del octavo mes de 2015 al mismo mes de 2016, la cantidad de empleos formales a nivel nacional aumentó en 674,882, lo que representa un incremento de 3.79% y es el aumento en términos absolutos más alto desde noviembre del año 2015.

Este incremento de 674,882 empleos, fue producto de la siguiente evolución a nivel de división de actividad económica (en paréntesis se indica el número de empleos adicionales que se reportan): Industrias de transformación (214,572); Servicios para empresas, personas y hogar (183,685); Comercio (140,788); Transportes y comunicaciones (49,361); Agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca (43,668); Construcción (24,384); Servicios sociales y comunales (24,297); Industria eléctrica y suministro de agua potable (-113); e Industrias extractivas (-5,760).

Como puede verse, la actividad líder en creación de empleos es la industria de la transformación, y esto además es positivo porque esta actividad, en el año 2015, registraba un salario base de cotización promedio de 309.66 pesos, nivel superior al promedio general de 294.02 pesos, y superior al de comercio (262.04 pesos) y al de los servicios (298.37 pesos).

Con esto en mente, cabe preguntarse ¿Cómo es posible que en un contexto de crecimiento económico lento se estén “creando” una cantidad importante de empleos formales?

Sin duda un aspecto que ha ayudado de manera relevante es la evolución del tipo de cambio, el cual pasó de 16.56 a 18.46 pesos por dólar entre agosto de 2015 y el mismo mes de 2016, lo que representa un alza del 11.5%. Este ajuste que ha vuelto más caras nuestras compras del extranjero, explica en buena medida la caída de 4.4% en las importaciones no petroleras de bienes de consumo y el ajuste a la baja de 2.9% en las importaciones no petroleras de bienes intermedios.

El hecho de que estemos importando menos y tengamos crecimiento económico implica que se está dando una incipiente sustitución de productos e insumos importados por bienes hechos en México, lo cual genera empleos, en especial en la industria manufacturera. Esto lo podemos afirmar porque hasta ahora el alza en el tipo de cambio no se ha traducido en presiones inflacionarias generalizadas y el incremento de los precios se ubicó en 2.73% anualizado al mes de agosto de este año, ligando así 16 meses consecutivos en los que el índice Nacional de Precios al Consumidor ha crecido menos de 3% anualizado.

Otro aspecto relevante que contribuye a la generación de empleos formales, y que también ha sido impulsado por el alza en el precio el dólar, es la favorable evolución del turismo tanto interno como externo. El hecho de que ahora cueste más ir de vacaciones al extranjero y México se haya vuelto más barato para los visitantes de otros países le ha dado al sector turismo un impulso como el que no se veía en muchos años.

De acuerdo con cifras del INEGI; entre el primer trimestre de 2015 y el mismo trimestre de 2016 (este es el dato más reciente del que se dispone al momento de escribir estas líneas) el Índice de volumen físico del consumo turístico interior aumento 6.51%, y de este total el interno creció 3.18%, mientras que el receptivo (de extranjeros) aumentó en 24.48 por ciento.

Un tercer elemento que apoya al crecimiento del empleo formal a nivel nacional es el incremento de las remesas, las cuales pasaron de 12,076.90 millones de dólares (mdd) en el primer semestre de 2015 a 13,156.40 mdd en la primera mitad de 2016, lo que implica un incremento de 8.94%. Sin embargo, al convertirlas estas remesas en pesos al tipo de cambio vigente cuando entraron al país, vemos que éstas pasaron de 182,960.74 millones de pesos (mdp) en la primera mitad de 2015 a 237,767.83 mdp en el primer semestre de este año, lo que representa un incremento de 29.96%, y hace que las remesas representen ya el 2.5% del PIB mexicano.

El dinero de las remesas se va principalmente al consumo, y es el sustento económico de muchas comunidades y ciudades pequeñas de entidades como Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Estado de México, Michoacán, Oaxaca, Puebla y San Luis Potosí. Estas entidades, junto con el Distrito Federal, concentran el 63.3% de todas las remesas que recibió nuestro país en el primer semestre del año.

Un cuarto elemento que también se debe señalar y que contribuye al “alza” en el número de trabajadores registrados ante el IMSS, es que el Seguro Social permanentemente realiza actos de revisión en las empresas con el fin de asegurarse que éstas tengan al 100% de su personal registrado ante dicho instituto. Así, para tener datos más certeros, sería muy conveniente que en las estadísticas del IMSS se nos dijera cuantos de los “nuevos” empleos son realmente puestos nuevos de trabajo y cuantos son empleos que ya existían pero que fueron regularizados.

A manera de conclusión es pertinente señalar que si bien el peso mexicano es una de las monedas más golpeadas por la volatilidad financiera internacional, la caída del peso ha servido para dar un impulso al empleo formal en estos dos últimos años en los que la economía ha crecido poco. Ya sea por la sustitución de importaciones, el impulso a la actividad turística, y el hecho de que las remesas ahora valen más, el alza del dólar le ha beneficiado a México en general.

Las expectativas de analistas económicos son en el sentido de que el peso continuará por arriba de los 18 pesos en lo que resta del año y posiblemente en buena parte del 2017, por lo que es importante que se aproveche esta coyuntura haciendo dos cosas urgentes: apoyar más al sector exportador para diversificar nuestros mercados y reducir el enorme déficit comercial que tenemos con las naciones asiáticas.

Si el gobierno federal, quien por cierto propone un recorte del 37.5% al presupuesto de la Secretaría de Economía lo cual es un enorme error, impulsa decididamente el sector exportador e implementa una política más agresiva de sustitución de importaciones asiáticas, entonces veremos que el ritmo de creación de empleos formales será aún más alto en beneficio de todos.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.mx

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