Opinión

Corrupción y desconfianza

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industria manufacturera

Una buena parte de la explicación de la falta de crecimiento de la economía mexicana se puede achacar a estos dos males, que fundamentalmente afectan la inversión, el principal motor del crecimiento. Estos dos males afectan los costos de cualquier proyecto productivo y por lo tanto la tasa de rendimiento exigida por los inversionistas para sus inversiones. En caso de realizar la inversión planeada, aún bajo la presencia de ellos, el inversionista querrá acelerar el tiempo de recuperación de su inversión, por lo que deberá aplicar precios más elevados para los productos finales a ser ofrecidos. A final de cuentas, quien termina pagando es el consumidor final, por lo que ambos males afectan el bienestar de los consumidores, reduciéndolo y sacando del mercado a un buen número de ellos, quienes podrían acceder al producto si este fuera un poco más barato.

Poner el daño en pesos y centavos es un ejercicio difícil, ya que es poco probable que quien incurre en actos de corrupción lo declare y mucho menos probable que diga cuanto ganó por ello. Sin embargo, haciendo un ejercicio sencillo, pero muy indicativo, podemos tomar el valor del producto interno bruto, que a precios corrientes fue cercano a los 18 millones de millones de pesos en el 2014, lo que quiere decir que si la economía crece en el 2015 a una tasa del 2% se generarán 360 mil millones de pesos de producto en el año. Entonces, tomando esta cifra como base, podemos decir que por cada punto porcentual de crecimiento que es impedido por la corrupción, la economía deja de generar 180 mil millones de pesos de producto.

Si debido a la desconfianza la economía deja de crecer otro punto porcentual, esto reduce el producto anual en 180 mil millones de pesos, por lo que sumados, ambos males le cuestan al país 360,000 millones de pesos, sólo de crecimiento sacrificado. A esto se debe añadir el costo directo; esto es, las cantidades que son traspasadas a la burocracia, sea esta pública, o privada, cada vez que se desea hacer un trámite, abrir un negocio, obtener un permiso de construcción, conectarse a la red de agua o electricidad, o simplemente presentarse a un concurso o una licitación para ser proveedor de bienes y servicios, para una dependencia p empresa, o proporcionarle un servicio de consultoría e investigación.

Según una encuesta levantada hace ya varios años para la Secretaría de la Contraloría, por un centro de investigación del sector privado, dirigida en aquellos años por un distinguido economista, se estimó que los pagos que las empresas hacen a los burócratas equivalían a unos 250,000 millones de pesos de aquellos años. Trayendo esta cifra a precios corrientes del presente año, más o menos equivaldría a unos 360,000 millones de pesos; esto es, casi 2% del PIB a precios corrientes.

Sin duda estamos frente a males mayores, por lo que se requieren remedios mayores, mismos que según lo que se ha informado del nuevo sistema anticorrupción, no serán contenidos, con todo y la autonomía del organismo y los elevados sueldos y bonos que seguramente pagarán a quienes se integren al sistema.

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