Opinión

Corregir un error de
cinco siglos

 
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CDMX

No cuenta el gobierno federal el activo necesario, me parece, para imponer sus voluntades sin tomar en consideración a los gobernados.

Por ello es importante escuchar qué dicen los habitantes de la CDMX respecto a qué hacer con los terrenos que desocupe el actual aeropuerto de la capital. Setecientas diez hectáreas no son un terrenito cualquiera.

Se trata de una oportunidad histórica que no se podrá revivir en la capital y que difícilmente podrá presentase en otra parte del mundo. No es exagerado afirmar que el mundo urbanístico está viendo con lupa lo que los mexicanos decidan en este tema.

Equipos cercanos al gobierno federal sostienen ya algunas ideas muy concretas con respecto a lo que se puede hacer en este terrenote que equivale a dos veces el Central Park de Nueva York y que en todo el mundo ha despertado interés por lo que significa como oportunidad para reconfigurar el rostro de la ciudad más poblada del mundo o de las tres más densamente ocupadas.

El asunto, por mucho, rebasa el interés capitalino o incluso nacional. Es de interés mundial lo que se haga en ese terreno. Lo tiene también para la economía capitalina y específicamente para esa zona de la ciudad que aporta sólo 1.7 por ciento de la riqueza en la CDMX.

Poco si se considera la existencia de 3.5 millones de habitantes en las 39 colonias en donde también operan 21 mil 149 negocios, la inmensa mayoría micro y pequeñas unidades económicas.

El Gobierno de la CDMX, vía la Secretaría de Desarrollo Económico, que encabeza Salomón Chertorivski, decide ir por soluciones escuchando antes el sentir ciudadano nacional, capitalino, pero también de los especialistas, investigadores o científicos del país y del extranjero que deseen participar.

Acaba de entregarse ayer la segunda parte de un trabajo muy completo comprendido en el título 'La opinión de la ciudad' en donde  cinco mil habitantes de 39 colonias colindantes con el actual centro de operaciones aéreas de la CDMX han externado sus propuestas pero también urbanistas nacionales y extranjeros. Especialistas en suelos, en agua y en sustentabilidad han lanzado sus ideas con la confianza de que participan en un proceso histórico sin lugar a dudas.

Los errores de cinco siglos pudieran encontrar una solución a partir de la muda del actual puerto aéreo a su nueva sede, errores que han provocado empobrecimiento de las comunidades que viven en esa zona aledaña al aeropuerto actual, la complicación de la vialidad, la muerte progresiva de la actividad económica de quienes en la zona viven y un deterioro ambiental que cobra factura al resto de la capital.

El gobierno federal tiene su idea soportada en la convicción de que al tratarse de una zona federal quien tendrá que decidir los destinos de esas hectáreas es precisamente éste. La visión de la autoridad capitalina sostiene que esos terrenos pertenecen a la Ciudad y son los ciudadanos y los especialistas quienes tienen el derecho de opinar sobre el mejor destino de esas tierras.

Como llegué a escribir en otro momento, se anticipa un choque frontal entre dos locomotoras: los dos gobiernos.

El documento que se extiende a lo largo de 75 hojas, imposible de sintetizarlo en dos cuartillas de esta columna, recoge opciones, ideas y oportunidades sobre todo para reordenar el territorio capitalino principalmente en la parte de la sustentabilidad ambiental, en la del reordenamiento vial y el del asunto del agua que resulta fundamental si se toma como base la vocación hidráulica de esos terrenos.

Considera experiencias similares y los caminos que tomaron otras ciudades del mundo cuando se les llegó a presentar una oportunidad como la nuestra.

Si se decide de manera inteligente, sin la voracidad inmobiliaria comercial, no sólo mejorará el desarrollo económico de las 39 colonias aledañas, también México será ejemplo de un proceso de reordenamiento urbano pensado en el incremento de la calidad de vida de sus habitantes y de la sustentabilidad ambiental de un complejo urbano que comprende 22 millones de habitantes. Será un ejemplo de participación ciudadana capitalina y de especialistas de todo el mundo.

Más de 3.5 millones de habitantes tienen que ver con el tema si se toma como base a quienes viven en la región en donde está ubicada la central aérea, aunque hacer bien las cosas impactaría de manera fundamental la calidad de vida del resto de la ciudad capital.

Le recomiendo la lectura de este documento. Busque en la página de la Sedeco de la CDMX, tanto la primera entrega como esta segunda para que comprenda lo complejo del proceso. El documento, los documentos si se toma en cuenta la primera entrega, están repletos de rica información.

Las locomotoras se aproximan. Si existe prudencia no habrá choque frontal. Si hay razón y respeto a la democracia podrá tomarse como un ejemplo de referencias internacionales. ¿Quién tiene capital suficiente como para gastarlo en una decisión de autoritarismo insostenible hoy día?

Correo: 
etj@universopyme.com.mx

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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